La teoría de que la vida en la Tierra proviene más allá de nuestro planeta podría ser cierta.

Un grupo de científicos, a cargo de la Dra. Queenie Chan, analizaron los restos de un meteorito que se estrelló contra la Tierra hace una más de 4 mil años. Las rocas, conocidas como Monahans y Zag, fueron halladas en Marruecos y facilitadas por el Centro Espacial Johnson de la NASA, que las resguardaba en sus instalaciones desde los años ochenta. El equipo a cargo de la doctora Chan usó tecnología de rayos X y un potente microscopio, así como otros experimentos químicos.

Lo más sorprendente de la investigación fue descubrir que el meteorito contenía agua líquida y una gran cantidad de compuestos orgánicos, incluyendo carbono, oxígeno, nitrógeno, y compuestos más complejos como hidrocarburos y aminoácidos. Según la Dra. Chan, lo más importante del hallazgo es que representa la primera ocasión en la que se descubren compuestos orgánicos en un objeto extraterrestre.

La Dra. Chan sostiene que el descubrimiento prueba que el agua y la materia orgánica, dos componentes claves para la formación de vida, pueden viajar por el espacio. Eso abre la puerta a la teoría de que los meteoritos pudieron ser los que trajeron los componentes que formaron las primeras formas de vida en la Tierra. Además de que, potencialmente, podrían seguir siendo los responsables de formar formas de vida simples en otros planetas.

La investigación también reconstruyó las posibles historias de los meteoritos, que se cree tuvieron origen durante la formación del Sistema Solar. Así, a lo largo de su viaje de millones de años, las rocas espaciales transportaron trozos de hielo y agua desde un “mundo” primigenio rico en agua.

“Revelamos que la materia orgánica era algo similar a la encontrada en los meteoritos primitivos, pero contenía más química que oxígeno. En combinación con otras pruebas, los resultados respaldan la idea de que la materia orgánica se originó a partir de un organismo matriz rico en agua o previamente rico en agua: un mundo oceánico en el sistema solar primitivo”, señaló Chan.

Chan sostiene que, teóricamente, la vida microscópica pudo haber quedado atrapada en los cristales de sal y así ser transportada por el cosmos en los meteoritos. Al impactarse con los planetas, estas rocas podrían haber iniciado la evolución de una vida más compleja.

fuente Science Advances

temas