El estudio parece indicar que estos métodos contra el tabaquismo también generan adicción.

‘Vapear’ es el anglicismo que adoptamos del verbo ‘Vape’ el cual, según el Diccionario Oxford, se define como “Un acto de inhalar y exhalar el vapor producido por un cigarrillo electrónico o un dispositivo similar”, como los famosos vaporizadores. La acotación viene a cuento porque recientemente un estudio publicado por The JAMA Pediatrics llegó a la conclusión de que ‘vapear’ y puede crear un doble hábito en los jóvenes, haciéndolos adictos al vapor y al cigarrillo tradicional.

Los investigadores encuestaron a 181 estudiantes de bachillerato de Los Ángeles, California y concluyeron que aquellos jóvenes que usaron e-cigs (cigarros electrónicos) con mayores concentraciones de nicotina, tenían más probabilidades de fumar tanto este tipo de cigarros como cigarros comerciales.

Lo mismo parece aplicar para los jóvenes que utilizan vaporizadores. La diferencia: Los cigarros electrónicos contienen nicotina, mientras que los vaporizadores no. Pero aun así, sin ser del todo concluyente, la investigación señala que los jóvenes que “vapean” también están en riesgo de retomar la adicción por el tabaco que contiene nicotina.

Imagen: Pink Spot

Si bien los cigarros electrónicos son más comunes –un estudio realizado por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) entre estudiantes de secundaria de Monterrey, Guadalajara y la Ciudad de México demostró que el 30% de los jóvenes encuestados lo ha probado y más de 10% lo consume con regularidad–, el vapeo se considera una alternativa más sana para combatir el tabaquismo. Sin embargo, ahora, los científicos de JAMA Pediatrics, afirman que el “vaping” no está tolmente extento de riesgos.

El problema es la cantidad de nicotina

Puede resultar evidente que la nicotina causa adicción, pero no podemos pasar por alto que un cigarro común contiene 600 sustancias que pueden resultar nocivas y adictivas. Por eso, para determinar si las concentraciones de nicotina en los cigarros eletrónicos incrementan la necesidad de consumo en los jóvenes, los investigadores observaron a 181 estudiantes de 10º grado (estudiantes entre los 15 y 16 años) de 10 escuelas distintas de Los Ángeles. Todos los estudiantes utilizaban cigarros electrónicos y vaporizadores que contenían entre cero y más de 18 mg/ml de nicotina (un cigarro promedio tiene entre 10 a 15 mg de nicotina).

Después de 6 meses, los adolescentes fueron encuestados sobre sus hábitos de fumar e-cigs, vaporizar y fumar cigarros normales, obteniendo como resultado que los jóvenes que fuman en e-cigs pueden fumar también cigarros normales, y que también vapean más cuando se trababa de los vaporizadores. También, aquellos cigarros electrónicos que contenían más nicotina, hicieron que los adolescentes incrementaran su consumo a 14 cigarros al día.

Al final, el problema es que la muestra es muy pequeña y por lo tanto esto no puede ser determinante, pero al menos es un avance en este tipo de estudios que están empezando a preocupar a la comunidad científica, pues el aumento en la compra de vaporizadores y cigarros electrónicos sigue incrementándose.

vía The Verge

fuente The JAMA Networks

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