Foto: UNICEF

A pesar de que se erradicó el virus de la polio en México y otros países de América Latina desde hace décadas, una nueva investigación científica indica que una versión mutada del virus podría estar a punto de atacar a los países en vías de desarrollo.

De acuerdo con Luiza Helena Falleiros, infectóloga pediátrica brasileña, y Hugo Dibarboure, infectólogo uruguayo, los países que usaron la vacuna oral contra la poliomielitis podrían tener una epidemia masiva debido a que el efecto de la vacuna oral dura un máximo de 30 años.

Si el virus se aloja en el intestino, podría resurgir en una versión mutada. El virus no afectaría a su portador inicial, pero sí a su entorno inmediato. Es decir, sería un foco de contagio. La versión mutada se manifiesta como una parálisis flácida aguda, es decir, debilidad musculares en las extremidades del cuerpo, además de afectaciones respiratorias.

“En el caso de las personas que de bebé recibieron las dosis de la vacuna oral, los virus se alojan en los intestinos y mutaron. Esa persona necesariamente no va a desarrollar polio, sino que puede contagiar a otras personas con el sistema inmunológico comprometido o que no están protegidas. En ellas esa mutación puede ser altamente virulenta. Además ese mismo individuo puede contagiar al menos a 200 personas, mediante la excreta de heces, a través del alcantarillado o agua de río; por ello consideramos que puede resurgir la poliomielitis salvaje”, indicó Dibarboure.

Mientras en muchos países de Europa se usa una vacuna inyectada, que mata completamente el virus, en la mayoría de América latina todavía se usa la versión oral, que es más barata, pero que no erradica completamente la polio. Por eso, se podría tener una oleada de casos de parálisis flácida en personas que conviven con pacientes que fueron vacunados por vía oral en los años setenta.

Falleiros y Dibarboure están promoviendo una campaña mundial para descontinuar la vacuna oral, además de un plan para realizar revisiones a gran escala para detectar casos de flacidez aguda. México es uno de los pocos países de América Latina en los que sí se usa la vacuna inyectada de la polio, pero sólo obligatoriamente desde 2016. Después de una epidemia que afectó a 9,000 personas en Orizaba, Veracruz, se llevó a cabo una gran campaña en contra del virus. El último caso registrado de una persona con polio ocurrió en Jalisco, en 1990, desde entonces se considera erradicada la enfermedad, pero muchas personas podrían tener el virus latente.

fuente Milenio

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