Ambos productos fueron desarrollados por jóvenes mexicanas.

Dos grupos de estudiantes del IPN desarrollaron dos productos enriquecidos con insectos que buscan solucionar problemas relacionados con la alimentación.

El primer producto es un chocolate con un relleno de chapulines y jalea de arándano que fue desarrollado por Paola Bacas, Mariana Ruiz, Angélica Sánchez, Verónica López y Susana Trinidad, todas ellas estudiantes de Ingeniería Bioquímica de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) del IPN.

Los Chocolates hechos con chapulines
Los Chocolates hechos con chapulines

El chocolate semiamargo busca prevenir la obesidad infantil. El relleno permite que la golosina contenga proteínas, minerales y antioxidantes, además no tiene un alto contenido calórico, ayuda a la constitución y reparación de tejidos y músculos, así como a mejorar la consistencia de la sangre.

El segundo producto, desarrollado por Mariela Aguilar, Cinthia Cerezo, Kenya Contreras, Sharon Martínez, Diana Alvarado, Berenice Valenzuela y Fernando Cortés, es una pasta fabricada con larvas del gusano de la harina, está diseñada para combatir la desnutrición.  Además de ser muy barata, es rica en proteínas, minerales y antioxidantes.

Los politécnicos presumen su pasta de larva
Los politécnicos presumen su pasta de larva

La pasta de espagueti, también obra de estudiantes del ENCB, está pensada para ayudar a la alimentación de zonas marginadas de México, en las que muy pocas veces se consumen proteínas. A diferencia de las pastas normales, que sólo aportan carbohidratos, es más balanceado, y contiene un porcentaje significativo de proteína, el doble de fibra y aporta minerales como el fósforo y calcio.

Los dos grupos de politécnicos se encuentran estudiando formas de comercializar sus creaciones a futuro.

vía IPN

fuente IPN

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