Después de desaparecer casi por completo debido a los cazadores, la población de castores euroasiáticos comienza a recuperarse, prueba de ello es que  se encontró uno de estos animales en estado salvaje después de más de 800 años.

La historia de los castores euroasiáticos es digna de una película. Durante miles de años estos roedores semiacuáticos poblaban gran parte de Europa, pero la caza inmoderada y la destrucción de sus ecosistemas fue acabando poco a poco con su población hasta que, de acuerdo con un censo realizado por un grupo de biólogos, para el año 1900 solamente quedaban unos 1,200 especímenes.

Desde inicios del siglo XX comenzó una ardua labor de diferentes organizaciones para impedir que esta especie se extinguiera. Hoy en día la población de Castor fibers, su nombre científico, se estima en más de 1,000,000 de animales esparcidos en Europa y Asia. Lamentablemente en Inglaterra no ocurrió lo mismo, en esa nación los castores se extinguieron hace 800 años, y desaparecieron del resto del Reino Unido alrededor de hace 400 años.

La razón de lo anterior se debe a que Inglaterra fue uno de los pocos países que no realizó ningún esfuerzo en favor de los castores. Sorprendentemente, esta semana un castor salvaje fue visto en el condado de Devon, Inglaterra. Este sería el primer castor avistado en su hábitat natural en aquél país desde hace 800 años.

El castor fue descubierto por el científico ambiental retirado Tom Buckley, quien difundió un video donde vemos al animal mascando algunos árboles en una finca. Buckley declaró:

“Me avisaron que habían visto unas extrañas marcas en los arboles. Al principio pensé que era alguien perdiendo el tiempo con un hacha. Pero tenía mis sospechas, por ello instale cámaras nocturnas y ¡presto! vimos lo que era.”

Desde hace meses se escuchaban historias en la población del lugar referentes a avistamientos de un extraño animal parecido a un perro que merodeaba el lago, aparentemente era este castor salvaje.

Por lo pronto su origen sigue siendo un misterio para los especialistas. Unos sugieren que tal vez escapó de algún zoológico, pero no existen reportes de que algo así ocurriera. Otros piensan que el animal pudo llegar nadando de Francia o Bélgica, donde la población de castores goza de buena salud, aunque esto no es tan factible debido a la considerable distancia que separa a esos países de Inglaterra.

De cualquier forma, el animal parece estar prosperando bastante bien en la naturaleza, dentro de un hábitat que ha sido desprovisto de los tradicionales diques que usaba su especie para resguardarse.

vía Scientific America

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