Los dinosaurios fueron los primeros que usaron un camuflaje natural para evitar ser cazados por depredadores más grandes.

Los restos de un dinosaurio similar al anquilosaurio de 110 millones de años, tan bien preservados que simula estar durmiendo, revelaron un detalle que se había pasado por alto con respecto a estos dinosaurios legendarios.

A pesar de que los Borealopelta markmitchelli, el nombre científico del saurio, están cubiertos de cuernos puntiagudos, tenían que usar un curioso sistema de camuflaje para evitar a los depredadores. De acuerdo con Caleb Brown, el principal realizador del estudio, un análisis químico de las partes orgánicas del animal fosilizado reveló que los primos de los anquilosaurios usaban una forma de camuflaje conocida como contrasombreado, un patrón de coloración que consiste en una pigmentación más oscura en la parte superior y más clara en la parte inferior del cuerpo. El camuflaje natural permitía que se confundieran con el entorno y, así evitar ser descubiertos por los depredadores.

Fosil de un primo del anquilosaurio
El fósil es conocido como el Dragón dormido.

El camuflaje contrasombreado es muy común en la actualidad, y lo usan ciervos, gacelas y tiburones. Por el contrario, los animales más grandes, como los elefantes, los rinocerontes y el bisonte, no lo presentan, probablemente porque tienen pocos depredadores.

El dinosaurio que se usó para la investigación fue descubierto en el 2011 en Alberta, Canadá, y desde su presentación representó un hito para la paleontología, siendo descrito como el dinosaurio blindado mejor conservado de la historia.

fuente Live Science

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