¿En qué se inspiró Akira Toriyama para crear Dragon Ball?

En una ventana, no exterior sino interior.
Una épica en un shonen | Imagen: Shueisha

En el tomo 2 del manga de Dr. Slump, Akira Toriyama reveló que en su estudio había, además de cientos de reproducciones de vehículos terrestres y aéreos desperdigados por la habitación, una pequeña ventana desde la que él podía ver, en aquellos momentos en los que se levantaba de la mesa de dibujo para descansar la mirada y posarla en otra parte, enormes y monstruosos dinosaurios. Suena a que esta es la inspiración principal tras Dragon Ball.

Lo cierto es que no es así. Dragon Ball es un producto específico de su contexto histórico, manufacturado por una de las imaginaciones más prolíficas y originales que ha habido en el mundo de la historieta en general. ¿Pero qué milagro llevó a su creador idear esta mítica historia? Bueno, pues estas son algunas de las más grandes inspiraciones que tuvo nuestro querido Toriyama Sensei:

El fantástico mundo de Disney

En una de las ilustraciones que venían en las solapas de los tankobon de Dragon Ball, Akira Toriyama confesó que gracias a Disney comprendió que lo que quería hacer en su vida era dibujar. Especialmente lo impresionó la animación de la película 101 dálmatas, el clásico de Disney de 1965.

Vale la pena mencionar que Toriyama no fue el único mangaka iluminado por las películas de la productora estadounidense: gigantes como Hayao Miyazaki, Hideaki Anno u Osamu Tezuka también se han declarado verdaderos creyentes.

101 dálmatas definió el futuro artístico de Toriyama | Imagen: Disney

La ciencia ficción y las artes marciales

Toriyama desde pequeño fue un ferviente amante de Super Sentai como Kamen Raider (cuyas reminiscencias llegaron a las Fuerzas Especiales Ginyu), de la destrucción masiva de kaijus como Ultraman o Godzilla (¿te suenan, acaso, los Ozaru?), y de las artes marciales (Toriyama admiraba con devoción a los peleadores y actores Bruce Lee y Jackie Chan, este último su amigo). Estos elementos fueron tratados en combinación a lo largo de varias de sus obras, siempre con el característico estilo picante y desenfadado del autor.

Pero no fue sino hasta desarrollar la historia de Dragon Ball, que Toriyama creó con estos elementos la versión definitiva de lo que serían los shonen a partir de la década de los ochenta.

Toriyama era el segundo más grande admirador de Jackie Chan | Imagen: Shueisha

Viaje al Oeste: las aventuras del Rey Sun Wukong

En un principio, lo que Akira Toriyama se propuso con Dragon Ball fue adaptar al manga su propia versión de Viaje al Oeste, uno de los pilares literarios de la cultura china, escrito por el erudito Wu Cheng’en durante el siglo XVI. Esta novela relata las aventuras de Sun Wukong, un mono que junto con un monje y tres seres inmortales emprende la temeraria búsqueda de los sutras sagrados.

Toriyama trasladó el argumento de Viaje al Oeste a su obra, pero cambió algunos de sus elementos: en lugar de sutras, puso a sus personajes a buscar esferas mágicas, en lugar de tres seres inmortales, un monje y un mono, utilizó mejor a un pequeño con la cola de un primate, una adolescente lasciva, un pequeño cerdo cambia formas y un bandido y su peluche azul. La adaptación de Toriyama fue aderezada con mechas, kaijus y espectaculares combates.

El peregrinaje de un mono | Imagen: Te Wei

¿Dragon Boy?

Pero antes de experimentar con Dragon Ball tratando de adaptar el argumento de Viaje al Oeste, Akira Toriyama lo intentó con una pequeña obra de 1983, publicada en las páginas de la Fresh Jump, y titulada curiosamente Dragon Boy. El protagonista de esta historia era Tangtong, un pequeño luchador que llevaba en su espalda unas formidables alas de dragón. El manga recuperaba en cierta medida el estilo cómico de Dr. Slump, pero añadía muchas escenas de peleas inspiradas en las artes marciales.

En este manga ya existían elementos clave posteriormente vistos, como la nube voladora, un protagonista fuerte e inocente, una científica muy joven y adorable, así como unas Esferas del Dragón, aunque bastante diferentes de las vistas después en Dragon Ball. La obra consta de dos capítulos (en total no son más de 45 páginas), y es frecuentemente reeditada en el compilado de Short Stories de Shueisha.

El antecedente directo de Dragon Ball | Imagen: Shueisha

Tal vez la anécdota de Toriyama y su ventana sí sea cierta, pues revela un ojo siempre dispuesto a la sorpresa y la maravilla. ¿Quién diría que este señor se convertiría en la más grande influencia de muchos de los mangakas más exitosos en la actualidad? La influencia que la obra de Toriyama ha ejercido es invaluable, no solo para miles de artistas en el medio, sino para las millones de personas alrededor del mundo que hemos crecido con Goku.

Y tú, ¿ya conocías las influencias del maestro?

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