Dragon Ball: Vegeta no es el mismo desde que la serie empezó y la prueba está en su cuello

Al principio era un asesino despiadado, y ahora es todo un protector del Universo.
El guerrero más despiadado y con los mejores pasos de baile | Imagen: Toei Animation

La obra magna de Akira Toriyama, Dragon Ball, es considerada en la actualidad un clásico del anime y el manga, así como todo un referente dentro de un género como lo es el shonen. Curiosamente, más allá de sus increíbles batallas y los fantásticos diseños elaborados por el mangaka, la serie protagonizada por Goku no destaca precisamente por ser una obra profunda o compleja, sino todo lo contrario.

En este sentido, durante casi toda la serie hemos advertido que sus personajes no tuvieron un gran desarrollo que digamos. Goku, en esencia, sigue siendo el mismo que vimos desde al principio. Y lo mismo pasa con Bulma, Roshi, Milk, Freezer, Yamcha o Majin Boo. Sin embargo, existe dentro de Dragon Ball un personaje que fue la excepción: hablamos, por supuesto, del príncipe de los saiyajin Vegeta, el cual no es el mismo desde que la serie empezó y la prueba de ello está en su cuello. 

De príncipe de lo Saiyajin, a padre de familia y bailarín

Aunque históricamente la primera vez que vimos a Vegeta fue en el capítulo 213 del manga de Dragon Ball, cronológicamente su primera aparición data del especial Dragon Ball Minus que apareció en Jaco, el Patrullero Galáctico. En ese entonces vimos a un pequeño príncipe de los saiyajin extrañamente dibujado sin cuello por Toriyama. Posteriormente, durante la Saga de los Saiyajin, Vegeta se nos mostraría con un cuello minúsculo, y finalmente, durante la Saga de Majin Boo, el cuello de Vegeta alcanzaría proporciones colosales.

Sin cuello, con cuellito y con un cuello enorme y musculoso | Imagen: Shueisha

Esta situación no solo reflejaría la evolución estilística de Toriyama, sino que también daría cuenta de los cambios de personalidad sufridos por el personaje. Y es que, de ser un asesino orgulloso y despiadado, poco a poco Vegeta fue transformándose en un fiel amigo, un amante y un padre de familia interesado por el bienestar de sus seres queridos. En pocas palabras: Vegeta rechazó su masculinidad tóxica para abrazar una nueva manera de relacionarse y crear vínculos con los demás.

Sí, Vegeta sigue siendo bastante competitivo y jamás se dará por vencido hasta haber superado a Goku. Pero su prioridad ahora no es ser el peleador más poderoso, sino proteger a los desvalidos y cuidar de su familia, lo cual ha quedado patente en diversas ocasiones: como cuando se sacrificó para acabar con Majin Boo, o cuando se ridiculizó bailando bingo frente a Bills, el Dios de la Destrucción que ordenó la aniquilación del planeta Vegeta o aquella vez que decidió dejar su entrenamiento para acompañar a Bulma durante su parto.

Vegeta es un verdadero padre de familia | Imagen: Shueisha

Hay quienes dicen que Toriyama odia a Vegeta y que por ello no ha dejado de ridiculizarlo desde que fue visto por primera vez. Este humilde redactor opina todo lo contrario: el mangaka siente un gran cariño por el príncipe de los saiyajin y la prueba más fehaciente de ello radica en el hecho de que es prácticamente el único personaje, además de Píkoro, que ha tenido un desarrollo real a lo largo de todo Dragon Ball. Su cuello con el tiempo se ha vuelto gigantesco, sí, pero también lo ha hecho su corazón, aunque Vegeta sea renuente de aceptarlo.

Y tú, ¿ya habías percibido los cambios de diseño y personalidad del príncipe de los saiyajin?

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