Reseña – Cowboy Bebop (Netflix), una buena adaptación que se queda bajo la sombra del anime

| 30 de noviembre de 2021
Cowboy Bebop de Netflix cuenta con buenas ideas... pero no termina por convencernos.

Cowboy Bebop es una de esas obras del anime que marcó a toda una generación, e incluso es considerada como una de las mejores que existieron en la década de los noventa. Por lo tanto, ha llegado la hora de que una nueva audiencia se encuentre con esta historia y sus personajes, así que Netflix se encargó de producir la adaptación live-action del anime creado por Hajime Yatate; producción que sin duda dividió opiniones desde su anuncio. Ya hemos visto la primera temporada, y aquí te decimos si vale o no la pena.

La serie nos lleva al año 2071, ahí nos encontramos con la colonización de varios planetas y sistemas solares por parte de la humanidad, y la paz solo se consigue a través de cazarrecompensas. Spike Spiegel y Jet Black, se ganan la vida atrapando a los criminales más buscados, y en una de sus varias aventuras se encontraran con una misteriosa mujer conocida Faye Valentine.

Estos tres formarán un equipo que se dedicará a capturar a los malos y entregarlos a las autoridades, pero lo que en realidad les importará es la suma de dinero que reciben a cambio. Entre sus peripecias, se conocerán unos a otros (en lo que cabe) y descubrirán y arreglarán situaciones de su pasado, por lo que gran parte de la serie nos mostrará cómo surge la relación entre los cazarrecompensas a bordo de su nave espacial, en busca de los peores criminales. Y si esto te suena a Guardians of the Galaxy es porque eres muy joven, pues Cowboy Bebop lo hizo primero.

Fuente: Netflix

El primer capítulo de la serie llega como un reflejo fiel de la obra original de Hajime Yatate, emitida entre 1998 y 1999, pero al mismo tiempo se deja ver como al deformado, diferente y con cambios que a los fanáticos posiblemente no les agraden. A primera vista se agradece la recreación de los escenarios, naves y hasta secuencias inspiradas en la obra original, así como las personalidades de los protagonistas, las cuales tienen muchas cosas interesantes que ofrecer dentro de este western galáctico. Pero esto es solo el comienzo.

Netflix, otra vez alejado de la idea original

Cowboy Bebop de Netflix se perfilaba como una adaptación fiel al anime y en ciertos puntos lo es, como los ya mencionados escenarios, algunas secuencias de acción, las naves y hasta la personalidad que tienes los personajes. Sin embargo, la historia carece de un estilo elegante, por lo que la esencia del anime se mantiene intacta solo en el primer capítulo de la serie. Es decir, hubo acción forzada y hasta un CGI desigual, incluso llega a parecer un espectáculo de teatro que en lugar de una producción televisiva con un presupuesto millonario, principalmente por la escenografía que en lugar de dar la idea de western espacial, opta por mostrar una historia de ciencia ficción genérica.

Cowboy Bebop tiene un guion poco espectacular que provoca una producción plana en situaciones clave que debían impactar a los protagonistas, de la misma forma que ya lo hizo el anime. Son esos problemas del guion los que no ayudan a que el resto de elementos encajen a la perfección. Tenemos suficiente acción en cada capítulo y hasta momentos dramáticos que ayudan a que la relación entre todos los protagonistas fluya muy bien, existe química y eso hay que decirlo, pero el resultado final de queda corto. La serie gira alrededor de estos cazarrecompensas y a pesar de que hay grandes momentos de acción… el ritmo deja deseando mucho, quizá hicieron falta más aventuras en el espacio.

Fuente: Netflix

Es un hecho que, como nueva adaptación, encontramos algunas modificaciones, pero al menos los cambios funcionan mejor que otras adaptaciones live-action que se basan en anime (si recordamos a Dragon Ball Evolution por ejemplo, o incluso Death Note de la misma Netflix). Lo que destaca en un principio es que se ofrece una visión diferente sobre la historia de Spike y su pasado, Jet con sus problemas familiares y Faye con su amnesia. Sin embargo, está claro que falta más profundidad en la forma en que se aborda a cada uno.

De forma personal considero que John Cho quedó muy por detrás de lo que puede ofrecer su personaje, mientras que la interpretación de Alex Hassell como Vicious fue difícil de ver, pues está claro que nunca dio la talla de su contraparte animada, y se estancó en ser un villano genérico dentro de una producción de “superhéroes”.

Alex Hassell como Vicious | Fuente: Netflix

¿Qué hay bueno en Cowboy Bebop?

Desde el primer capítulo somos testigos de la gran producción que hubo detrás de Cowboy Bebop, ya que se ofrece una mezcla de tonos y estilos que son similares al anime. Como ya se ha mencionado, destaca la recreación de elementos icónicos como la nave Bebop, y las naves de Faye y Spike. También hay un buen acierto en la presentación de Big Shot, este programa que presenta las últimas noticias sobre los criminales más buscados. Y claro, la caracterización de personajes, a excepción de Ed, que su estilo exagerado nos tomó por sorpresa. En general, está muy bien lograda a niveles técnicos toda la adaptación.

Además de todo lo anterior, la canción principal de la serie original también se integró a esta nueva versión, así como parte del soundtrack del anime, lo que hizo más disfrutable algunos momentos de la serie… y de verdad solo algunos, porque de pronto la historia sufría altibajos que, en episodios de una hora, se volvían bastante tediosos.

A ese tedio hay que sumar el excesivo uso de planos holandeses. Para empezar la acción o para dar aviso de lo que vendrá a continuación en ciertas situaciones quedan como anillo al dedo, pero al usarse dentro de las secuencias de pelea solo genera distracción y es muy fácil perder el hilo de las acciones. Y claro, tampoco son necesarias estas tomas cuando la intención de la escena es abordar las emociones de los protagonistas.

Fuente: Netflix

En resumen…

La historia de Cowboy Bebop depende totalmente de estos tres cazarrecompensas para atraer a la audiencia, principalmente cuando dejamos la acción de lado y nos enfocamos en temas serios que involucran a algún ser querido, la familia y la búsqueda del saber quién eres (el caso de Faye). También tenemos ese toque divertido, que nos permite identificar mejor a los protagonistas  y que hace más amena la serie. Todo lo anterior en cuestión del anime, por supuesto. Y es ese balance lo que nunca aparece en la versión de Netflix.

Cowboy Bebop consigue presentarnos por algunos instantes la enorme escala que supone la obra original, pero el resultado final nunca logra convencernos para querer regresar a una segunda temporada de esta historia o siquiera para sentirse como un final satisfactorio para los eventos de esta primera tanda de episodios. Hay buenas intenciones, pero un desempeño bastante mediocre.

Lo bueno
  • Algunas escenas recreadas del anime
  • Buena química entre Spike, Jet y Faye
  • Puede pasar como una “buena” adaptación
Lo malo
  • Uso excesivo de planos holandeses
  • Falta de desarrollo de algunos personajes
  • Secuencias de eventos confusa
Veredicto

Siempre que aparece ante nosotros una nueva adaptación live-action parece estar destinada a vivir bajo la sombra de las obras originales, ya sea de manga, anime, videojuegos y hasta cómics simplemente es inevitable no comparar una con otra, y ahí es cuando sale perdiendo la nueva entrega. Cowboy Bebop intenta presentar su propia voz y estilo, pero falla rotundamente en su búsqueda, y termina tan lejos de la obra original que ni siquiera logra sobrevivir a través de las referencias, el fan service o las posibilidades de una historia abierta. Por momentos se agradece el intento, pero era imposible que pudiera superar los 26 episodios animados.

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