La lucha entre humanos y máquinas tiene un nuevo capítulo, ahora en el mundo empresarial.

Parece que cada vez estamos más cerca de ver a un tiránico robot como CEO de una  importante compañía, decidiendo el futuro de miles de empleados humanos, dominando las finanzas internacionales de un modo que ni siquiera Bill Gates, Carlos Slim o algún otro magnate mediático ha podido imaginar. La idea anterior se desprende del anuncio realizado por la compañía Deep Knowledge, dedicada a la inversión en capitales de riesgo -es decir, son especuladores financieros-, quienes presentaron a Vital, el primer directivo robot  del mundo.

Vital es un software que ya forma parte de la mesa directiva de esa compañía, pues se desempeña como un asesor de inversiones relacionadas con el ramo de la ciencia y la tecnología. De acuerdo con Deep Knowledge, el robot puede analizar tendencias almacenadas en la base de datos de la empresa y predecir inversiones que le redituaran grandes ganancias a futuro, debido a que toma en cuenta todos los factores que tengan como fin sacar mayor partido financiero, incluso los que “no son perceptibles a corto plazo, ni son evidentes para los seres humanos”. Hasta ahora, Vital ya ha sido fundamental para la empresa en la toma de dos decisiones: la compra de Pathway Pharmaceuticals e InSilico Medicine, dos compañías farmacéuticas dedicadas al desarrollo de tratamientos en contra de enfermedades degenerativas.

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La empresa de capital de riesgo, especializada en financiar proyectos emergentes relacionados con la biotecnología, espera que en el mediano plazo Vital deje de ser sólo un asesor financiero y pueda tener un voto en todas las decisiones de la compañía. De ser un directivo modelo, no dudamos que Vital escale puestos en el organigrama de Deep Knowledwe.

Es sorprendente como la idea que teníamos de los robots ha ido cambiando con el tiempo, como pasaron de ser siervos sin cerebro, reproducidos en la ficción generalmente como émulos de Robotina, la muchacha del aseo de Los Supersónicos, a ser hoy, en la realidad, directivos de empresas financieras, más cercanos a Warren Buffett que a las mucamas que imaginaban los escritores de Hanna-Barbera. Probablemente, en algún lugar del inconsciente colectivo robot, Skynet sonríe.

vía Daily Mail

fuente Deep Knowledge

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