Pero su tecnología vivirá en nuestros corazones (y en la industria) para siempre.

Como una relación que no se cultiva, el desarrollo de Kinect fue erosionándose y se quedó en el olvido, hasta que llegó el punto en el que Microsoft ha decidido finalmente dar por muerto este producto. Ahora seguramente muchos pensarán: “¿Apoco todavía lo hacían?”. Y luego, después de un momento de reflexión, los mismos dirán: “Ay, ¿pero por qué lo matan si está bien chido?”. Pero la realidad es que el uso de Kinect fue mermando poco a poco dentro de la consola insignia de Microsoft, hasta que pasó lo inevitable.

A través de Co.Design, se dio a conocer que Microsoft ya ordenó el alto a la fabricación de Kinect, aunque la compañía seguirá brindando soporte a los usuarios de esta tecnología. Así que antes de quemar el tuyo en una pira de odio, piénsalo dos veces, porque si bien su cuerpo hecho de plásticos, cámaras y circuitos morirá, su espíritu vivirá para siempre dentro de otros dispositivos, como el iPhone X.

Así como lo oyes, Apple compró en 2013 la compañía israelí PrimeSense, creadores de la tecnología en la que se basaba Kinect. Ahora, la compañía de la manzana usará los mismos algoritmos para su sistema de reconocimiento facial Face ID. Además, Microsoft también está trabajando en los HoloLens, que fueron desarrollados por el creador de Kinect, Alex Kipman.

Así termina pues una odisea que inició hace 7 años con el Xbox 360, y que luego continuó de tan mala forma en la Xbox One. Una vez que terminen de venderse las piezas que aún hay en las tiendas ya no habrá más Kinect.

fuente Co.Design

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