Los creadores de Mortal Kombat eran tan fans de Van Damme que el actor estuvo a punto de protagonizar el juego.

Jean-Claude Van Damme fue uno de los grandes ídolos de toda una generación que creció viendo sus películas (incluyendo a varios en la redacción de Código Espagueti). En mi caso, prefería a otros grandes del cine de acción, como el inigualable Jackie Chan; pero también recuerdo con cariño cintas clásicas como Contacto Sangriento o León: Peleador sin Ley (con su inolvidable doblaje en español).

Curiosamente, a inicios de los noventa dos jóvenes que comenzaban su carrera en la industria de videojuegos también eran grandes fans del actor y artemarcialista belga. Sus nombres: Ed Boon y John Tobias, los creadores del legendario Mortal Kombat.

El origen del Kombate

Tobias, Raiden y Boon, en un detrás de cámaras de Mortal Kombat 2
Tobias (izq.) y Boon (der.) flanqueando a Raiden (Carlos Pesina).

Boon y Tobias quedaron maravillados después de ver Contacto Sangriento (Bloodsport). Los dos eran grandes fans de la película, que está basada en un episodio real de la vida del peleador canadiense Frank “El caballo volador” Dux, el primer occidental que ganó el Kumite, un legendario torneo de artes marciales mixtas que se celebra en Asia.

El experimentado programador Boon y el inexperto diseñador Tobias fueron contratados por Midway Games, una compañía que se había vuelto famosa por comercializar los juegos que desarrollaba Taito en Japón y por sus máquinas de pinball. Midway intentaba desarrollar sus propios juegos en Estados Unidos, y comenzó a llamar la atención con Smash TV, un sangriento arcade inspirado en la película El Sobreviviente (The Running Man).

Un fotograma de la película Bloodsport
La película de Contacto Sangriento inspiró a los creadores de Mortal Kombat.

En búsqueda de repetir el éxito de Smash TV, Boon y Tobias se reunieron para platicar ideas que podían convertir en un juego. Ambos coincidieron en que la industria estaba vuelta loca con Street Fighter II, y pensaron en realizar una versión extrema del juego que combinara su amor por Contacto Sangriento. De inmediato, se pusieron manos a la obra para preparar una propuesta inspirada en la película que agradara a la compañía.

Así lo cuenta el propio Boon en una entrevista con Game Informer:

“Pensamos en Hacer la versión ‘bad boy’ de Street Fighter II. Algo con mucha sangre. Algo así, como la versión MTV de Street Fighter II”, confesó Boon.

Tobias escribió un guión que seguía paso a paso los acontecimientos de la película, pero exagerados con aspectos fantásticos; mientras que Boon decidió que la mejor forma de atraer a los fans de la cinta era usar un estilo visual basado en la captura digital de movimientos a través de stop-motion, dándole un mayor realismo al juego. Si bien este estilo visual no era completamente novedoso –Pit-Fighter ya lo había usado antes–, no se había visto en un juego realmente popular.

La cereza en el pastel, que creían volvería un éxito al juego, era convencer a Van Damme para que fuera el protagonista del juego.

“Queríamos que fuera un juego protagonizado por Jean-Claude Van Damme. Bloodsport tenía poco de haber salido a la venta en formato de video VHS. Nuestra idea original era que Mortal Kombat sería una mezcla entre Bloodsport y Enter the Dragon, combinando todas esas cosas sobre algún tipo de torneo de artes marciales que nos permitirían tener una gran variedad de personajes en el juego. Así que, tomamos la película de Bloodsport y digitalizamos las imágenes de la cinta y las metimos a nuestro juego, montamos todo en un demo que emocionó a todos en la compañía”, dijo Boon.

La versión de prueba se convirtió en un suceso dentro de Midway, todos los empleados pensaban que era un éxito seguro, pero todavía faltaba convencer a Van Damme. Confiados, Boon y Tobias le mandaron al actor un video con el demo e incluso le dijeron que el juego se llamaría simplemente Van Damme. Lamentablemente, Van Damme no aceptó la propuesta por un contrato previo con Sega… que nunca se concretó en un juego.

“Hicimos una demo y se lo enviamos a Jean-Claude Van Damme. En la cinta que le mandamos reunimos el demo y varios gráficos de lo que podíamos hacer si aceptaba el trato. Los representantes de Jean-Claude se pusieron en contacto con nuestro representante de licencias y dijeron: ‘Lo sentimos, pero él ya ha firmado un contrato para lanzar un juego con Sega’. Lo cual es muy raro, porque nunca vimos ese juego. Todavía sigo esperando que lancen ese juego luego de 25 años”, recordó Boon.

Con la negativa del actor, nos quedamos sin poder jugar Van Damme, pero de sus cenizas nació Mortal Kombat. En cuanto a Van Damme, el actor trató de no repetir el error y aceptó participar en Street Fighter: The Movie… con el resultado que ya todos conocemos. La infame película incluso tuvo su propio videojuego que, en lugar de mantener el estilo visual de la saga de Capcom, era una mala copia de Mortal Kombat.

Adiós Van Damme, hola Daniel Pesina

Con Van Damme fuera de la ecuación, Boon y Tobias tuvieron que tomar una decisión: seguir con el proyecto o dejarlo de lado. Afortunadamente para la industria de los videojuegos, decidieron seguir, confiados en que el juego era suficientemente atractivo aun sin una estrella de cine apoyándolo.

“Nos dijimos, bien, vamos a crear a nuestros propios personajes. John Tobias se acercó y me dijo: ‘Oh, por cierto, yo conozco a un montón de artistas marciales con los que estudié en la prepa. Vamos a traer a algunos de ellos y vamos a grabarlos’. En ese momento, por inexperiencia, no teníamos una pantalla azul ni una pantalla verde para facilitar la captura de movimientos. Por eso, después de grabarlos en un escenario normal, tuvimos que eliminar manualmente el escenario de la grabación cuadro por cuadro. Y lo hicimos súper rápido. Tuvimos una demostración del juego previamente agendada. Dios, debe haber sido… sólo un par de semanas. Creo, si no mal recuerdo, que en tan sólo un mes ya teníamos algo jugable.”

Tobias se dedicó a comprar ropa extraña que podría servir para los personajes del juego y logró convencer de participar a su amigo Daniel Pesina, un artista marcial experto en kick boxing , quien llevó consigo a su hermano Carlos Pesina.

Daniel Pesina interpretó el Johnny Cage, personaje que era un tributo a Van Damme.

En lugar de tirar por la borda todo lo relacionado con Van Damme, Boon y Tobias decidieron mantener un guiño a su admirado actor. Por eso diseñaron a Johnny Cage como un homenaje a Van Damme, e incluyeron varios de los golpes más característicos del actor como ataques del personaje (incluyendo su patentado split con golpe en los testículos). Pero la habilidad y agilidad de Pesina era tanta que no sólo se limitó a dar vida a Cage, también lo usaron para la captura de movimientos de Sub-Zero, Scorpion y Reptile (y de Smoke y Noob Saibot en la secuela). Por su parte, su hermano Carlos únicamente dio vida a Raiden.

Con los movimientos de los Pesina grabados por completo, el equipo original detrás del primer Mortal Kombat se puso a trabajar día y noche. A pesar de que únicamente estaba compuesto por cuatro personas: 2 programadores (uno de ellos Boon), Tobias como diseñador de personajes y guionista, y un compositor de la música incidental; lograron tener el juego listo al 100% en apenas ocho meses.

La foto de Daniel Pesina como Johnny Cage fue parte de la imagen promocional de Mortal Kombat.

Con el juego terminado, los desarrolladores todavía tuvieron que ponerse de acuerdo con el nombre de la aventura gráfica. Después de barajar diferentes nombres, incluyendo Kumite, Dragon Attack (en honor a una canción de Queen que escuchaban mientras programaban), Death Blow, Final Fist y Combat, se decantaron por una variación de este último cuando Boon, sin una razón aparente, cambió la “C” por una “K”, algo simple, pero que agradó a todos los involucrados en el juego.

“Cambié la ‘C’ por una ‘K’ sólo para ser diferente. Sólo para que pareciera algo único. Un día Steve Ritchie, un diseñador de pinballs de Midway, llegó de visita a mi oficina y vio el demo del juego. Me preguntó: ‘¿Qué es eso?’ Y le dije: ‘Es nuestro nuevo juego, estamos tratando de encontrar un nombre definitivo. Por el momento es Kombat’. Y él me dijo: ‘¿Por qué no lo llamas Mortal Kombat?’ Y yo grite: ‘Dios mío, ese es el nombre perfecto!’”, cuenta Boon.

Un clásico Mortal

Cuando el juego llegó a los locales de videojuegos se convirtió en un éxito instantáneo, logrando atraer a los niños y adolescentes a las arcades. Lamentablemente su éxito también atrajo a los políticos conservadores de Estados Unidos, que iniciaron una campaña para regular los videojuegos tomando como ejemplos la enorme violencia de Mortal Kombat y Doom. Y ese no fue el único problema para Mortal Kombat. Después del éxito apabullante de la segunda parte en su llegada al formato casero, Daniel Pesina demandó a Midway, buscando obtener regalías por su trabajo como actor.

La demanda también terminó con la amistad entre Pesina y Tobias, que decidió matar al personaje, algo que se volvió canon de acuerdo con la historia de Mortal Kombat 3. En venganza Pesina aceptó patrocinar a otros juegos que competían con Mortal Kombat, cavando su tumba en el mundo de los videojuegos.

Pesina se dedicó a promocionar otros juegos que competían con Mortal Kombat como el insufrible Bloodstorm.

Con la llegada de los gráficos 3D el equipo a cargo de Mortal Kombat no volvió a trabajar con actores, evitando este tipo de problemas. Durante un tiempo los nuevos gráficos no tenían el espíritu del juego original, pero con el transcurso de las entregas lograron regresar la franquicia al Olimpo de los juegos de peleas.

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