5 cosas que amamos de Castlevania: Symphony of the Night y que recordamos en su cumpleaños número 24

Pues, no fuimos a la pastelería, pero hay un ítem que parece una rebanada de pastel.
Una obra de culto | Imagen: Konami

El 20 de marzo de 1997 la empresa de videojuegos Konami, famosa ya entonces por entregas como Metal Gear, sacó a la venta para Playstation y Sega Saturn el mítico juego de vampiros Castlevania: Symphony of the Night. El título rápidamente afianzó una base de fans que se sumó a los veteranos que ya seguían la entrega desde sus primeras ediciones.

Con el tiempo, este videojuego solo se fue consolidando más y más entre la comunidad hasta alcanzar hoy en día toda esa aura de leyenda a su alrededor. Por eso, en Código Espagueti le cantamos las mañanitas a Castlevania: SOTN contándote 5 cosas que amamos y recordamos de este videojuego en su cumpleaños número 24.

1. Los góticos diseños de Ayami Kojima

Uno de los aspectos que definió la estética de la franquicia y que separó a esta entrega de sus predecesoras, fue la imagen que la artista Ayami Kojima imprimió a sus personajes. Su estilo, por un lado, heredaba el nebuloso noctanbulismo de Yoshitaka Amano, famoso por los diseños que realizó en las primeras 6 entregas de Final Fantasy; por otra parte, Kojima se declaraba confesa admiradora del grupo de pintores prerrafaelitas y otras corrientes pictóricas de finales del s. XIX.

El estilo de Kojima es sensual, oscuro y elegante | Imagen: Konami

De esta manera, Ayami Kojima se convirtió no solo en la encargada de dotar de rostro a Castlevania: SOTN, sino a toda la franquicia de Konami durante las últimas dos décadas.

2. El metroidvania por excelencia

Algo que amamos de Symphony of the Night es que es un juego de acción y aventuras que supo mezclar perfectamente el género plataformero con el RPG, lo que, según el consenso de la comunidad, lo ha convertido en el mejor metroidvania de la historia.

Aunque hayan pasado los años, esta obra sigue destacando por encima de todos los otros títulos de la franquicia y en la actualidad es considerado todo un videojuego de culto entre los fanáticos. Dirigido por Toru Hagihara, Castlevania: SOTN tomó los mejores elementos de las anteriores entregas y los supo plasmar en una historia no lineal que sumaba un nuevo argumento, por lo demás entretenido, a los extensos anales del Clan Belmont.

3. Un diseño en 2D que ha envejecido como los vinos

En una década en la que el 3D había desplazado enormemente a las entregas de dos dimensiones de las consolas, Symphony of the Night llegó para justificar la validez de los juegos de 32 bits frente a los juegos de video que usaban imágenes poligonales. Castlevania: SOTN logró reproducir en pantalla el barroco trabajo de unos diseñadores que no dudaron en detallar con cada pixel hasta la última columna en la arquitectura del Castillo de Drácula.

En la actualidad, videojuegos como Blasphemus o Hollow Knight han intentado emular características como esta que volvieron glorioso al título, pero ninguna ha logrado la misma fascinación entre los gamers como lo hizo SOTN.

Clásico | Imagen: Konami

4. El inventario de tus sueños

Además de poder movernos libremente por todo el Castillo de Drácula y contar con poderes mágicos que nos permiten protegernos de los monstruos, así como capacidades metamórficas para alcanzar las zonas de difícil acceso, otro de los puntos fuertes de Castlevania: SOTN es el extenso inventario a disposición del vampiro Alucard.

Anillos salidos del Universo de El Señor de los Anillos, legendarias katanas medievales, espadas bastardas, un bestiario que despliega todas sus influencias lovecraftianas y dantescas pasadas por el filtro de Dungeons & Dragons, pasteles gigantes, bombas que estallan en ráfagas de 32 bits mientras que en pantalla es recreado el rostro de Vlad el Empalador y nueces, muchísimas nueces, son solo algunas de las herramientas que el hijo de Drácula es capaz de usar durante su andadura por el castillo.

Espadas bastardas de nivel 57 y escudería medieval | Imagen: Konami

5. La música compuesta por Michiru Yamane

Si hay una palabra que pudiese describir el soundtrack de Castlevania: Symphony of the Night es versatilidad. El estilo de Michiru Yamane, la compositora de todas las piezas que lo componen, varía enormemente de canción a canción, adaptándose perfectamente al escenario por el que se va moviendo el protagonista.

Heavy metal, música electro, vals, jazz: todas las formas de hacer música fueron utilizadas por Yamane en la producción de estas piezas de nocturna calidad. La artista siguió componiendo la música de otros títulos de la franquicia, pero creemos que nunca, como en Castlevania: SOTN, supo capturar con tanta pureza la épica y la tragedia de un vampiro.

La persona que redactó esta nota asegura haberse pasado el juego con un 227% del mapa sin haber utilizado jamás el movimiento Sword Brothers. Aunque sabemos que esto es imposible, hay quienes hasta en la versión para celulares han intentado tal proeza.

Nuevos títulos ingresan al portafolio de la franquicia mientras que clásicos como Castlevania: Symphony of the Night, junto con otras joyas de Konami, siguen siendo reeditadas para PC. ¡Larga vida para el videojuego que nos permitió disfrutar del vagabundeo entre catacumbas mientras pisoteábamos cráneos maldecidos!

Y tú, ¿ya conocías las razones que hacen de este videojuego una obra de culto?

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