Un dispositivo que no le prestarías ni a tu peor enemigo… ¿o sí?

¿Se puede quemar una computadora con sólo insertar una memoria USB? Esa fue la pregunta que se hizo un ingeniero antes de poner manos a la obra, y crear una pequeña pero poderosa arma diga de una película de espías.

El diseño de esta bomba electrónica le tomó varios meses, desde el primer prototipo soldado en una placa, hasta un modelo funcional encapsulado en una unidad USB. A primera vista sólo parece una memoria (algo fea, eso sí), pero no se dejen engañar por su frágil aspecto, es algo realmente peligroso.

USB-2
Así se veía el prototipo de la USB

¿Y cómo es que funciona el dispositivo? Así lo explica su creador:

“Cuando nos conectamos al puerto USB, se activa un convertidor de corriente continua que carga los condensadores a -110 V. Cuando se alcanza el voltaje, el convertidor se apaga y al mismo tiempo se abre el transistor, que se utiliza para aplicar los -110 V a las líneas de la interfaz USB. Cuando el voltaje en los condensadores aumenta hasta -7V, el transistor se cierra y el convertidor se enciende. El mismo proceso se ejecuta hasta que todo se rompa.”

En esta página se describe parte del proceso necesario para crear una bomba USB de este tipo, aunque no se revelan todos los detalles por motivos de seguridad. Así que ya lo saben, si se encuentran una memoria tirada en la calle o en algún café, piénselo dos veces antes de usarla.

vía TechCrunch

fuente Kukuruku

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