El pequeño reptil era un carnívoro difícil de evitar.

Un equipo de paleontólogos de la Universidad de Edimburgo, Escocia, descubrió los restos de una nueva especie de tiranosaurio del tamaño de un caballo: grande para los parámetros actuales de los reptiles, pero muy pequeño en comparación con sus parientes de la prehistoria. Los huesos del animal, bautizado como Timurlengia euotica, fueron descubiertos en el desierto de Kyzylkum, al norte de Uzbekistán, y de acuerdo con los especialistas, podría ser la clave para comprender como evolucionó su “familia”.

Aparentemente el Timurlengia era muy inteligente, producto de un cerebro de buen tamaño. Y pudo haber cazado mejor que los enormes reptiles que le procedieron en tiempo en parte gracias a un oído muy fino y sus dientes, tan afilados como espadas. El estudio de sus huesos arroja que vivió hace 90 millones de años, 20 millones antes de los enormes Tyrannosaurus rex. Con esto, se llena un vacío en el registro fósil de la familia de los tiranosaurios y se proporciona información clave sobre cómo evolucionó la familia.

El dinosaurio sería un eslabon en la evolución de los tiranosaurios
El dinosaurio sería un eslabón en la evolución de los tiranosaurios

Antes de este descubrimiento, se pensaba que los sentidos e inteligencia de esta familia de este tipo de saurios evolucionaron al mismo tiempo, pero el Timurlengia euotica podría ser la prueba de que no fue así, sino que desde antes de “crecer” ya tenían muchas de sus principales características.

fuente PNAS

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