¿Con la nueva Ley de Derechos de Autor te pueden encarcelar por reparar tu consola o tu PC?

La nueva Ley Federal de Derechos de Autor propone penas fuertes para quien burle sin autorización los candados digitales

El 30 de junio de 2020 se aprobó la nueva Ley Federal de Derechos de Autor (LFDA) en la cámara de diputados, poniendo así en entredicho la forma en que conocemos el Internet y la tecnología para consumirlo.

Dentro de las implicaciones que tiene, se ha señalado fuertemente que esta nueva ley penalizará a las personas que realicen reparaciones en sus dispositivos electrónicos y computacionales con hasta 10 años de cárcel, pero ¿hasta qué punto considera esta ley las infracciones? Vamos por partes

¿Qué es esta ley?

La reforma a la Ley Federal de Derechos de Autor es una actualización que incorpora y da alcance al derecho de autor dentro de Internet y sus diversas formas de consumo, distribución y creación de contenidos.

Las nuevas disposiciones forman parte de los acuerdos que se estipularon para la puesta en marcha del TMEC (Tratado entre México Estados Unidos y Canadá), que entró en vigor este primero de julio, por eso mismo el decreto se aprobó el día de ayer por unanimidad.

La nueva LFDA penaliza a los usuarios y obliga a las plataformas y proveedores de Internet a retirar contenido que sea señalado por infringir derecho de autor, dentro de la cual no puede haber alegato respecto a su eliminación, solamente sobre las consecuencias legales que esto desencadene en los usuarios finales, pues tanto plataformas como proveedores quedarán excentos de responsabilidad en caso de eliminar el contenido en el momento que es denunciado.

Asimismo, se señala explícitamente que los candados digitales que existen dentro de la tecnología consumible, ya sea hardware o software, no pueden ser evadidos y de ser así, ameritan penas de hasta 10 años de prisión.

Estos solo pueden ser burlados de manera legal a través de técnicos calificados y con permiso expreso de la compañía desarrolladora de la ingeniería y programación de dichos productos y/o servicios.

Penas legales por modificación, reparación y manipulación de software

Aunque la ley tiene vacíos y no es específica respecto al tema, es muy clara en cuanto a sus sanciones, que no solamente van del interferir contra los candados digitales y las medidas de protección de los fabricantes, sino también de los mecanismos y/o herramientas para ello.

La LFDA establece en su actualización que:

“Se impondrá una multa de de 1 mil hasta 20 mil veces el valor diario de la UMA a quien produzca, reproduzca, fabrique, distribuya, importe, comercialice, arriende, almacene, transporte, ofrezca al público o proporcione servicios o realice cualquier otro acto que permita tener dispositivos, mecanismos, productos, componentes o sistemas que:

  1. Sean promocionados, publicados o comercializados con el propósito de eludir una medida tecnológica de protección efectiva

  2. Sean utilizados preponderantemente para eludir cualquier medida tecnológica de protección efectiva, o

  3. Sean diseñados, producidos o ejecutados con el propósito de eludir cualquier medida de protección efectiva”

Es decir que cualquier servicio de reparación que no sea a través de los proveedores originales y de servicios técnicos acreditados es proclive de ser penado de esta manera.

Y no solamente eso, cualquier persona que rompa un candado digital, ya sea de manera física o digital está infringiendo la ley y sí, eso incluye que le des una limpiada a tu Xbox, muchos tipos de overclock o, para irnos al extremo, que corras Windows en Linux.

En Estados Unidos, por ejemplo, existen muchas consideraciones para quienes rompen estos candados impuestos por las compañías. Sin embargo, en esta actualización de la LFDA los casos de excepción son muy pocos y, sobre todo, muy poco específicos.

Un ataque a la comunidad digital de México

En el caso de las connotaciones de censura digital que la LFDA tiene está muy claro el matiz que llevan, pero además esta ley comprende un ataque a la forma en que históricamente se consume tecnología en México y el mundo.

Esta reforma no solamente afecta al usuario final, atándolo directamente a lo proveído por los servicios oficiales, sino que además desmotiva los diferentes usos que la elusión de esos candados tiene en el desarrollo y consumo de hardware.

Las medidas, asimismo, comprometen el desarrollo de gadgets, pues muchos al no ser oficiales o de compatibilidad específica, son rediseñados y modificados mediante software para su consumo, ya sea en el uso de adaptadores para compatibilidad de piezas en un PC o en un dispositivo de quickshot para mandos de consolas de videojuegos.

Por ahora, la ley está aprobada y entrará en vigor en cuando el Poder Ejecutivo la publique en el Diario Oficial de la Federación, pero diversas organizaciones civiles han mostrado su rechazo y su intención de apelar en la Suprema Corte de Justicia de la Nación pues toda la ley tiene vacíos legales que, evidentemente, afectan de manera significativa la manera en que entendemos la tecnología y el Internet.