Reino Unido quitaría red 5G de Huawei tras confirmarse el veto de Estados Unidos

El panorama para Huawei es cada vez más complicado tras el veto de Estados Unidos

Las redes 5G son sin duda el futuro de las telecomunicaciones, de las cuales Huawei ha sido un gran promotor, pero derivado de sus problemas con Estados Unidos, podría perder su soporte de este tipo de conectividad en el Reino Unido, donde más aceptación había tenido.

Esto viene de la mano del veto que impuso Estados Unidos sobre la compañía, lo cual además de representar una desventaja en su uso actual de Android, también representa barreras para comerciar y hacer alianzas con desarrolladores de chips, procesadores y cualquier tecnología hecha y desarrollada en Estados Unidos, como los diferentes sistemas de cómputo que integran las antenas 5G.

Para Reino Unido esto significa una falla de seguridad informática, por la cual no planean correr un riesgo a la hora de negociar con la empresa China, que hasta el momento sigue teniendo presencia 5G en Europa.

A pesar de que las preocupaciones de la seguridad de Huawei respecto al 5G, Reino Unido permitió que formara parte de la instalaciones de sistemas de este tipo de red en áreas no centrales, limitando así un poco su presencia, pero no eliminándola, priorizando la competencia en el rubro.

Sin embargo, el giro en esta historia sigue siendo las limitaciones que el veto estadounidense está generando en Huawei, que no solamente se ve reducido en distribución ociddental, sino en desarrollo de tecnologías mediante sus acuerdos con empresas tecnológicas de todo el mundo que tengan acuerdos con Estados Unidos también.

Además del posible retiro de las antenas 5G de Huawei, se rumora que Reino Unido quitará otros proyectos tecnológicos de la empresa al interior de la isla para presionar la salida de la empresa de estos acuerdos, antes de que su presencia se vuelva más notoria para los usuarios finales.

Por otro lado, la tecnología 5G parece estar entrando en una espiral de barreras en todo el mundo, que están haciendo cada vez más complicado que se popularice al rededor del mundo, pues además de los evidente contratiempos que genera su costo, también tiene un precio político importante.