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¿El uso del celular puede causar cáncer?

Los dispositivos móviles emiten un tipo de radiación, pero en la actualidad no se ha demostrado que tenga efectos negativos para la salud.

Con la popularización de los teléfonos celulares también ha surgido una preocupación común: ¿son los dispositivos móviles dañinos para el ser humano? Hemos escuchado toda clase de opiniones, y hay desde quienes afirman que el uso del celular podría contribuir al desarrollo de tumores, hasta quienes creen que es una de las herramientas más revolucionarias que ha inventado el ser humano. Dejando un poco de lado las opiniones exageradas consideremos por un momento las razones por las que se cree que el uso del celular podría causar cáncer.

La principal de ellas es que comúnmente se sabe que los teléfonos móviles emiten un tipo de radiación. Emiten un tipo de radiofrecuencia (u ondas de radio) desde sus antenas, y las partes del cuerpo cercanas a la emisión podrían absorberla. Esto sucede principalmente durante las llamadas.

Pero esto no es peligroso para la salud. De hecho, todos los dispositivos móviles tienen la información de la cantidad de ondas de radio que emiten. La tasa de absorción específica (SAR por sus siglas en inglés) mide la cantidad de radiación que es emitida a un tejido vivo. Se mide en vatios/kilogramos (W/kg), y varía dependiendo de las marcas y los dispositivos. El SAR no debe ser mayor a 2W por cada kilográmo para evitar daños a la salud.

La Oficina Federal Alemana para la Protección contra la Radiación compila los valores SAR de dispositivos móviles tanto antiguos como actuales, con lo que, en teoría, todos los dispositivos que se lanzan al mercado tienen que pasar por pruebas que impiden que sean peligrosos. Si quisieras consultar el SAR de tu dispositivo puedes buscarlo en la siguiente lista.

(Viva Iquique)

Pero, para entender por qué las ondas emitidas por un celular no son peligrosas para la salud tenemos que diferenciarlas de las ondas conocidas como ondas ionizantes. Ambos tipos de ondas son electromagnéticas, pero son utilizadas para distintas tareas. Por ejemplo, la ondas electromagnéticas ionizantes son las de los rayos X, y algunos tipos de ondas que se encuentran en el espacio. En cambio, la radiación no ionizante es la que se usa en los teléfonos celulares.

La energía que emite una onda se determina con base en su frecuencia. Mientras que las ondas de los rayos X tienen una frecuencia alta (y por lo tanto una mayor cantidad de energía), las ondas emitidas por los teléfonos celulares son de baja frecuencia, y por lo tanto liberan poca energía.

Actualmente sabemos que la exposición prolongada a las ondas electromagnéticas ionizantes puede aumentar el riesgo de enfermar de cáncer. No obstante, no se ha demostrado que las ondas no ionizantes, las emitidas por los teléfonos, sean dañinas para la salud.

El único efecto que en la actualidad se ha registrado sobre las ondas no ionizantes es que pueden emitir calor. De hecho, tu horno de microondas funciona aprovechando la energía de este tipo de radiación. 

Fuera de que hacer una llamada durante un largo tiempo podría calentar un poco tu oído (aunque a niveles tan bajos que sería imperceptible el cambio), no sabemos de otros efectos que puede tener el uso del celular.