Aeroméxico se acoge a la ley de bancarrotas de Estados Unidos por el Covid-19

La aerolínea busca reestructurarse financieramente ante el impacto por la pandemia, mientras continúa volando.
(Foto: Getty Images)

La principal aerolínea de nuestro país, Aeroméxico, iniciará un proceso voluntario de reestructuración financiera, por medio de una ley de bancarrotas de Estados Unidos, conocida como el Capítulo 11.

A raíz de la pandemia de Covid-19, y al igual que muchos otras compañías de diversas industrias, Aeroméxico presentó un enorme declive dentro de sus operaciones, y por ese motivo decidió adherirse al Capítulo 11 con el fin de fortalecer su posición financiera e incrementar su liquidez, según reveló en un comunicado.

Nuestra industria enfrenta desafíos sin precedente derivados de una significativa reducción de la demanda de pasajeros (…) Con el proceso del Capítulo 11 esperamos fortalecer nuestra posición financiera e incrementar la liquidez, creando al mismo tiempo una plataforma sustentable que nos permita transitar con éxito la incertidumbre económica global, declaró el director general de Aeroméxico, Andrés Conesa.

Al ingresar a este mecanismo de reestructuración estadounidense, la aerolínea deberá garantizar el pago de sus deudas mediante la fijación de nuevos plazos, mientras que el aval será la propia compañía, su patrimonio e incluso sus rutas. Para llevar a cabo esto, Aeroméxico tendrá que contratar un financiamiento preferencial dentro del procedimiento de reorganización (DIP financing, por sus siglas en inglés) para que, con estos recursos, incluyendo los que tenga disponibles la compañía, pueda contar con la liquidez necesaria para el futuro. 

La semana pasada las acciones de Aeroméxico reportaron un valor mínimo e histórico de 5.7 pesos, que jamás haya registrado la compañía. Aeroméxico encontró su precipició a partir del mes de marzo, cuando comenzó a reducir los salarios de sus empleado hasta en un 50 por ciento e implementó los horarios escalonados. En sus resultados mensuales de abril, la compañía reveló una disminución del 91.1% de su tráfico de pasajeros.

Este proceso le permitirá a Aeroméxico seguir volando, a medida que se reestructura la compañía.