Nos prometieron que las impresoras 3D revolucionarían el proceso de manufactura. Hasta ahora poco hemos visto al respecto. Sin embargo, Rolls-Royce por fin se decidió a dar el paso y de ahora en adelante imprimirá piezas de metal o de cerámica para sus aviones.

Se tratará de piezas no críticas que son difíciles de manufacturar porque dependen de herramientas que no siempre se tienen a la mano. Normalmente, estas piezas tardan unos 8 meses en producirse porque requieren la fabricación de herramientas específicos. Así que aunque las impresoras tarden una semana, aún así ahorran muchísimo tiempo en la producción.

Según Henner Wapenhans, el jefe de estrategia tecnológica de Rolls-Royce:

“Las impresoras 3D abren nuevas posibilidades, nuevos espacios de diseño. En el procesos de impresión 3D no estás constreñido a tener una herramienta específica para crear una forma, sino que puedes crear directamente la forma que quieras”

Algunas otras compañías como General Electric Aviation, Siemens y BMW también están a punto de incursionar en estos procesos. La innovación fundamental que los empujó a realizar este cambio es que las impresoras 3D no sólo trabajan con plástico, sino también con otros materiales, como metal o cerámica.

vía Gizmodo

fuente Financial Times

temas