Así son las entrañas de las tormentas más grandes y violentas del planeta.

Cada año, entre junio y noviembre, somos testigos del poder de la naturaleza: los vientos alcanzan altas velocidades y las fuertes lluvias provocan inundaciones. Es temporada de huracanes. 

Si bien es difícil precisar cuál fue el primer huracán registrado, existen documentos que datan de entre 1492 y 1524, en los que se da fe de la existencia del ciclo anual de los huracanes. La primera imagen de un huracán captada por un satélite se registró en 1961, su nombre era “Esther” y se trataba de un ciclón tropical categoría 4.

Imagen satelital del huracán “Esther” tomada en 1961. (Imagen: NASA)

¿Pero qué tanto sabemos de estos fenómenos meteorológicos capaces de arrasar con ciudades enteras?

¿Qué es un huracán?

Habría que empezar por señalar que el Diccionario de la Real Academia Española señala que un huracán es un: “Viento muy impetuoso y temible que, a modo de torbellino, gira en grandes círculos, cuyo diámetro crece a medida que avanza apartándose de las zonas de calma tropicales, donde suele tener origen”. Lejos de los embrollos lingüísticos de los que echa mano la RAE, su definición es parcialmente correcta, ya que, efectivamente, los ciclones tropicales que se forman sobre el Océano Atlántico y el Océano Pacífico oriental reciben el nombre de “huracán”.

Un huracán es, en primera instancia, un ciclón tropical, término meteorológico que se utiliza para referirse a un sistema tormentoso donde intervienen factores como la baja presión, el viento y la lluvia. Se dice que son tropicales porque se forman en las regiones intertropicales del planeta (entre el Trópico de Cáncer y el Trópico de Capricornio), pero también porque su formación proviene de masas de aire tropical de origen marino.

Por otro lado, el nombre de ciclón hace referencia a la naturaleza rotativa de este tipo de tormentas, las cuales giran en contra de las agujas del reloj en el hemisferio norte y en el sentido de las aguas del reloj en el hemisferio sur.

Regiones en las que se forman los huracanes. (Imagen: NASA)

¿Cuántos tipos de ciclones tropicales existen?

Dependiendo de la velocidad a la que se producen los ciclones tropicales pueden ser de tres tipos:

  • Depresión tropical: cuando se trata de vientos cuya velocidad máxima a nivel del mar es hasta de 62 km/h.
  • Tormenta tropical: se trata de un sistema de núcleo caliente y cuyos vientos alcanzan entre los 63 y los 117 km/h.
  • Huracán: ciclón tropical de núcleo caliente que alcanza una velocidad a nivel del mar de 118 km/h en adelante.

¿Qué se necesita para que un huracán se forme?

Imagen satelital del huracán “Irma” en el Caribe. (Imagen: NOAA)

Para que un ciclón tropical tenga lugar deben converger al menos cinco factores fundamentales:

  1. Un disturbio atmosférico preexistente en el que se incluyan tormentas.
  2. Temperaturas oceánicas de por lo menos 27 C° y que se mantenga desde la superficie marina hasta mínimo 15 metros por debajo de la misma.
  3. Vientos débiles en los niveles altos de la atmósfera que no cambien mucho en dirección y velocidad para provocar mucha evaporación y que empiece a ascender.
  4. La rotación de la tierra que brinda de movimiento en forma circular a este sistema atmosférico.
  5. La humedad que permite una mayor velocidad de evaporación.

¿Cómo se forma un huracán?

Los ciclones tropicales toman energía de la condensación del aire húmedo. Esto significa que utilizan aire caliente y húmedo para producirse. A diferencia de otras tormentas ciclónicas, los ciclones tropicales se caracterizan por el mecanismo de calor que los alimenta y los convierte en sistemas tormentosos conocidos como de “núcleo cálido”.

El aire se mueve hacia arriba y se aleja de la superficie terrestre, luego el aire frío que se encuentra alrededor llena el área de baja presión. Posteriormente, el aire frío se vuelve cálido y también asciende: cada vez que el aire se eleva, el aire circundante gira para ocupar su lugar. Cuando el aire cálido se enfría forma nubes, que giran y crecen junto con el aire gracias al calor del océano y el agua que se evapora en la superficie.

Diagrama de la estructura de un huracán. (Imagen: Kelvinsong)

¿Cómo se miden los huracanes?

Los huracanes se miden por categoría según una escala denominada Saffir-Simpson, la cual clasifica las tormentas según la intensidad del viento, los efectos del oleaje y su capacidad para generar inundaciones. Existen cinco categorías de huracanes según esta escala, siendo la 1 la menos peligrosa y la 5 la más dañina.

Categoría Velocidad del viento Marea Daño en tierra
1 118 – 153 km/h 1.32 – 1.65 m Mínimo
2 154 – 177 km/h 1.98 – 2.68 m Moderado
3 178 – 209 km/h 2.97 – 3.9 m Extenso
4 210 – 250 km/h 4.29 – 5.94 m Extremo
5 Más de 250 km/h Más de 5.94 m Catastrófico

¿Cuál es la diferencia entre huracán, tifón y ciclón?

Hay que aclarar que un huracán, un tifón y un baguío, son ciclones tropicales y que reciben esos nombres de acuerdo a las distintas partes del mundo donde se registra el fenómeno. En el Océano Índico y el mar de Japón se denomina tifón; en Filipinas se conoce como baguí; en el Caribese les llama huracán. Un dato curioso: en Australia un ciclón tropical recibe el nombre de “Willy-willy”.

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