Inevitable pensar, en algún momento de nuestras vidas, de qué vamos a morir. “Que no sea doloroso”, suele ser mi criterio. Seguramente muchos estarán por las mismas. Pero… ¿alguna vez se han puesto a pensar no en cómo van a morir en esta vida, sino en cómo hubieran muerto si hubieran vivido hace 50, 100 o 300 años? Y no me refiero a fantasear aleatoriamente con haber sido quemadas como brujas en la Edad Media, ni si les explotó una mina durante la Primera Guerra Mundial.

Yo, por ejemplo, si hubiera nacido en 1647 hubiera muerto de tos. Sí, de tos….o de tuberculosis, para ponernos más profesionales. He aquí la prueba:

Muerte líena del tiempo

¿Y que cómo lo sé? Bueno, pues porque una de mis publicaciones en línea favoritas, Slate, desarrolló un jueguito interactivo que es uno de los mejores ejemplos de las cosas que se pueden hacer en ese increíble cruce entre bases de datos y tecnología. Se llama “El juego interactivo de la muerte” y es en realidad un programita que juega con las probabilidades de muerte de las personas en distintas épocas históricas. Por ejemplo, de acuerdo con Santa Wikipedia, en Inglaterra en 1815, 1 de cada 4 muertes tenía que ver precisamente con tuberculosis, para 1918 en Francia, 1 ee cada 6, y así. Entonces, ¿qué hizo Slate? Hacer un cruce entre probabilidades de enfermedad y muerte y los clicks que la gente va dando en el juego. Simple, informativo y divertido….ah, y sin dolor.

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