Recientes filtraciones de la NSA sugirieron que el gobierno estadounidense interceptó llamadas, mensajes y correos electrónicos de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y el entonces candidato a la presidencia de México, Enrique Peña Nieto. La mandataria brasileña ha expresado una enérgica protesta al respecto y ha pedido explicaciones a Washington. En contraste, su homólogo mexicano ha sido más bien moderado.

En el marco de la cumbre del G-20, el presidente de EU y el presidente de México sostuvieron una llamada telefónica en la que trataron los casos de espionaje norteamericano contra el gobierno de nuestro país. En entrevista para la BBC, Peña Nieto aseguró:

“México ha demandado del gobierno norteamericano una explicación y sobre todo una investigación para determinar si estas prácticas tuvieron lugar. Se ha pedido un deslinde de responsabilidades y que se impongan las sanciones correspondientes. Lo que he tenido del presidente Obama es el compromiso de llevar a cabo una investigación a fondo.”

Por su parte, la dirigente del gobierno brasileño se ha mostrado enérgica en el rechazo a las prácticas de espionaje norteamericanos. En primer lugar, ha solicitado una explicación de por qué Estados Unidos espía a gobiernos de países aliados (como Brasil y México), y ha exigido una disculpa pública. Hasta el momento, no hay indicios de que Barack Obama esté dispuesto a llevar a cabo tal disculpa. Por lo pronto Rousseff ha amagado con suspender su visita a Washington si no se da una respuesta satisfactoria por parte de EU.

(FILE) US President Barack Obama listens as Brazil's President Dilma

La postura de la Presidencia de la República parece tibia si se considera la gravedad del caso y la respuesta del gobierno de Brasil. Sin embargo, otras instancias gubernamentales se han mostrado menos mesuradas. El Senado de la República ha declarado que generarán un “extrañamiento” respecto a la actitud del gobierno estadounidense. Jorge Luis Preciado, presidente de la Junta de Coordinación Política, declaró:

“Creo que ahí sí hay una invasión a la soberanía del país, cuando se está espiando a un candidato o al Presidente de la República y creo que esa investigación debe llegar hasta las últimas consecuencias, que no sea meramente mediático el señalamiento que se va a investigar, sino que se vea quién fue el responsable y se aplique la ley”

El legislativo mexicano tiene la facultad de emitir el extrañamiento directamente hacia el Senado de los Estados Unidos, veremos qué tipo de respuesta obtienen.

vía BBC Mundo

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