La nave busca despistar a los enemigos.

A lo largo de los años hemos conocido diferente tipo de armamento tecnológico, desde potentes armas químicas hasta un robot araña que dispara rayos láser. Sin embargo, todo eso no nos había preparado para la nueva arma mortal rusa: un jet de combate MIG-31… ¿qué? ¡Eso ya existe! podría decir un incrédulo lector, pero éste no es un jet de combate convencional… sino uno inflable.

En realidad se trata de un inflable convencional, que busca engañar a los enemigos mostrando más armamento mortal del que realmente se tiene. El maskirovka, nombre oficial del avión inflable, es parte de las estrategias psicológicas del ejército ruso para influir en la mente de su enemigo.

“Si estudias las batallas principales de la historia, ves que los trucos siempre ganan. Nadie nunca gana de manera honesta. No hay acuerdos de caballeros en la guerra. Ya no hay caballerosidad. Nadie usa un uniforme rojo. Nadie se levanta para que le disparen. O eres tú o soy yo, y quien tenga el mejor truco gana” reveló Aleksei A. Komarov, el ingeniero militar que desarrolló el maskirovka.

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el avión inflable, sin inflar

A cargo de la construcción de los falsos jets se encuentra Rusbal (globo ruso), una empresa de globos aerostáticos que también está desarrollando tanques y lanzadores de misiles inflables.

Si piensas que dar a conocer que cuentan con armas inflables les restará eficacia, te equivocas. Los rusos creen que pueden influir en la mente de sus enemigos, debido a que éstos no sabrán si sus armas son reales o falsas, lo cual les dará la posibilidad de realizar diferentes estrategias o ataques sorpresa aprovechándose de la incertidumbre de sus rivales.

¿Crees que el ingenio ruso está a la par del mexicano?

fuente The New York Times

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