El sitio de filtraciones acusa al gigante tecnológico de entregar los correos electrónicos y metadatos de tres de sus trabajadores a la agencia de inteligencia de Estados Unidos.

A través de un comunicado e su portal, WikiLeaks acusa a Google de haber entregado en 2012 todos los datos de las cuentas de Gmail de tres de sus periodistas al FBI. La información solicitada incluía correos enviados, borradores, correos eliminados, todas la actividad de las sesiones de las cuentas, las IPs que habían utilizado e información personal de los usuarios de los correos.

WikiLeaks indica que, a pesar de que Google actuó bajo una orden judicial, significa un “horrible precedente contra la libertad de prensa”, e informa que los tres periodistas –la editora de investigación Sarah Harrison, el editor Joseph Farrell y la periodista Kristinn Hrafnsson– enfrentan acusaciones derivadas que podrían representarles penas de hasta 45 años en prisión.

Julian Assange  y la editora de WikiLeaks Sara Harrison, de quien Goolge entregó información al FBI.
Julian Assange y la editora de WikiLeaks Sara Harrison, de quien Goolge entregó información al FBI.

El portal además se dice sorprendido y exige una explicación a Eric Schmidt, miembro de la mesa directiva de Google y ex CEO de la compañía, por esperar hasta hace un mes para notificarles sobre las órdenes del FBI emitidas hace dos años, en las que se acusa a los periodistas –ninguno de ellos residiendo actualmente en Estados Unidos– de conspiración y espionaje. Además, solicitan que la empresa tecnológica informe específicamente qué información proporcionó a la agencia.

De acuerdo con Google, el gobierno norteamericano hizo uso de la Ley de Espionaje (Espionage Act) y la Ley de Fraude y Abuso Informático (Computer Fraud and Abuse Act) para exigirles la información, calificadas por WikiLeaks como violatorias de la Ley de Protección de la Privacidad (Privacy Protection Act), la cual establece que el gobierno no puede pedirle a un periodista que dé a conocer sus fuentes. El portal de filtraciones sostiene que los intentos de acusar a sus trabajadores de conspirar en contra del gobierno de Estados Unidos es un nuevo capítulo en su búsqueda por perseguir a Julian Assange.

WikiLeaks informa que, a diferencia de Twitter, Google no se ha negado nunca a entregar información confidencial cuando el gobierno se lo pide, obedecido sin pensar ni reflexionar si es justo o no, aún contando con opciones legales para no hacerlo. Se espera que en el transcurso del día Google dé a conocer su postura.

vía The Guardian

fuente WikiLeaks

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