México sería uno de países en el que el gobierno federal, y muchos gobiernos estatales financian a bots de internet.

Samantha Bradshaw y Phillip N. Howard, miembros del Oxford Internet Institute de la Universidad de Oxford, presentaron Troops, Trolls and Troublemakers: A Gloval Inventory of Organized Social Media Manipulation, un documento académico en el que estudian cómo los gobiernos, partidos políticos y empresas utilizan a los llamados bots para influir en la opinión pública.

“Las redes sociales se han convertido en una valiosa plataforma para la vida pública. Son el medio principal sobre el cual los jóvenes de todo el mundo desarrollan sus identidades políticas y consumen noticias. Sin embargo, las plataformas de medios sociales, como Facebook y Twitter, también se han convertido en herramientas para el control social. Muchos gobiernos gastan recursos significativos y emplean a un gran número de personas para generar contenido, opinión directa y relacionarse con públicos extranjeros y nacionales””, indica el documento de Bradshaw y Howard.

En el estudio de la Universidad de Oxford señalan la existencia de “Cyber troops”, equipos financiados por el gobierno, fuerzas militares o partidos que tienen como fin manipular la opinión pública desde las redes sociales. Según los investigadores, este tipo de organizaciones existen en 28 países, entre los que se encuentra México.

El estudio señala a México como uno de los países en los que se usan los llamados “bots” para influir en la opinión pública.

Los especialistas usaron para su análisis diversas fuentes, desde artículos periodísticos hasta expertos locales dentro de agencias gubernamentales, grupos de la sociedad civil y universidades, así como análisis propios centrados en el comportamiento de los bots. En las conclusiones del estudio, los investigadores señalan que hay suficientes evidencias para señalar que existen campañas orquestadas desde el gobierno y los partidos políticos locales para intentar manipular la opinión pública desde las redes sociales,

Así resumen el comportamiento de los bots:

“Los miembros de una cyber troop tienen una estrategia de comunicación que implica crear aplicaciones gubernamentales oficiales, sitios web o plataformas de noticas para diseminar contenido pro gubernamental; utilizando cuentas en redes sociales, ya sean reales, falsas o automatizadas, para interactuar con los usuarios en las diferentes redes sociales o en sitios de noticas; creando contenido sustantivo como imágenes, videos o publicaciones en blogs. Los equipos también difieren en el valance de sus mensajes e interacciones con los usuarios en línea. Valence es un término que se usa para definir el atractivo (bueno) o aversión (malo) que se le da a un mensaje, evento o cosa. Algunos equipos utilizan un lenguaje progubernamental, positivo o nacionalista cuando interactuan con el público en línea. Otros equipos acosarán, perseguirán o amenazarán a los usuarios que expresen posiciones disidentes a ellos”.

Con respecto a México, los expertos señalan:

“En México también existen Cyber troops patrocinados por el Gobierno para atacar a periodistas y provocar desinformación en los medios de comunicación; estos bots usan una combinación de cuentas automatizadas e interacción humana”.

Además describen el tipo de bots mexicanos cuando diferencian los usos principales que se les dan en diferentes países:

“Promueven agendas (como en Serbia), la difusión de información favorable a los gobernantes (como en Vietnam) o automatizan un software que imita el comportamiento de los humanos (entre ellos Argentina, Filipinas, Rusia, Turquía, Venezuela y México)”.

A pesar de que el gobierno mexicano nunca ha aceptado la existencia de una estrategia de este tipo, e incluso se ha negado a revelar los datos del dinero usado para estos fines a portales como Sin Embargo, es fácil encontrar cuentas sospechosas en cada nota que crítica al gobierno federal, o a los gobiernos locales. De igual forma, no es raro ver cuentas en Facebook que apoyan a gobernantes y exgobernantes con elementos atractivos para los millennials.

¿Este tipo de estrategias son efectivas? Eso sería motivo de otro estudio.

vía Comprop

fuente Sin Embargo

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