Los observadores independientes de Freedom House publicaron recientemente su informe anual sobre la libertad en internet. Los resultados en el mundo son desalentadores y México no es la excepción.

Freedom House es una organización independiente, defensora de los derechos humanos. En su propias palabras “alzan la voz en relación a las amenazas contra la democracia y empoderan a los ciudadanos en la defensa de sus propios derechos”. Desde hace algunos años, publican un informe anual que mide la libertad en internet alrededor del mundo.

Los datos que presentamos a continuación corresponden al periodo comprendido entre marzo de 2013 y marzo de 2014. En este periodo consideraron 65 países, y por cuarto año consecutivo, 35 de ellos continúan una trayectoria en la degradación de las libertades fundamentales en la red. En su más reciente informe encontraron tres amenazas principales para los usuarios:

  • Mayor recolección de datos (por parte de empresas y gobiernos) como reacción a las revelaciones de la NSA.
  • Autocensura de las mujeres y la comunidad LGBTI a causa del acoso que sufren en línea.
  • Ataques más específicos y personalizados a personas que publican su opinión en internet.

La (¿) libertad (?) de internet en México

Como respuestas a diversos pronunciamientos de la sociedad civil en 2013, el gobierno federal implementó una Estrategia Digital Nacional en noviembre del año pasado. Entre otras cosas, se propuso impulsar la salud, la seguridad, la educación y la prevención de desastres con las herramientas digitales. Quizá el señalamiento más importante de la estrategia es la reforma constitucional que hace del acceso a internet para todos los ciudadanos una responsabilidad del gobierno.

Presentación de la Estrategia Digital Nacional, 2013
Presentación de la Estrategia Digital Nacional, 2013

Para alcanzar ese objetivo, en junio de 2013 se publicó un decreto presidencial en el que se asegura el acceso para todos, se cuidan los derechos de acceso a la información por parte de la ciudadanía y se procura fomentar la competencia en el sector de las telecomunicaciones. Todo esto aunado al incremento en la velocidad de la red que se vivió el año pasado, de 1 Mbps, pasamos a 4 Mbps.

No obstante, lo que parecen buenas señales se convierten en pesadillas una vez que contemplamos el reverso de todas estas iniciativas. Para empezar, si bien la velocidad aumentó considerablemente, aún está lejos de países como Corea del Sur (22 Mbps), Japón (13.3 Mbps) o Estados Unidos (9.8 Mbps). Por si fuera poco, las leyes que supuestamente fomentarían la competencia sólo han logrado que el internet de todo el país esté en manos de seis compañías, que además mantienen los precios por arriba de las posibilidades de la mayoría de la población.

Las leyes en favor del acceso y las libertades en internet parecen positivas, pero las leyes secundarias aprobadas una año después limitan considerablemente estas iniciativas (se trata de la llamada #LeyTelecom). La competencia en el sector no se ha abierto como debiera y las libertades tienen tantas restricciones legales que es imposible que se ejerzan de manera efectiva.

En el informe, a México se le asigna una calificación de 39 en una escala de 100. Se considera la penetración de internet, sus restricciones y la libertad de expresión. En ésta última se considera que nuestro país es “parcialmente libre”, tomando en cuenta de que hablamos de uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo.

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Fuente: Freedom On the Net, 2014

Limitaciones de contenido

Bloggeros y periodistas que ejercen su profesión en línea han sufrido amenazas, ciber-ataques, hostigamiento e incluso violencia física por expresar su opinión en internet o simplemente por difundir información. Mientras que la sociedad civil y diversos grupos activistas han usado las redes sociales para difundir la situación de violencia e injusticia que se vive, diversos gobiernos locales han sido acusados de manipular las redes a su favor y perseguir la disidencia. Esta situación ha promovido la autocensura en la información relativa a los cárteles y los gobiernos, a pesar de que hay muchos que continúan valientemente con su labor.

Aplicaciones como Facebook, Twitter y YouTube no tienen restricciones en nuestro país y las comunidades construidas alrededor de ellas han crecido notablemente en los últimos años. México cuenta con la segunda comunidad más grande de Facebook en América Latina y la quinta a nivel mundial. Las cuentas de Twitter también han crecido notablemente, en 2010 había 146 mil, mientras que 2014 han alcanzado la cifra de 12 millones.

Flashmob en el Zócalo de la Ciudad de Méxicopor los 43 desaparecidos de Ayotzinapa; organizado a través de las redes sociales
Flashmob en el Zócalo de la Ciudad de México por los 43 desaparecidos de Ayotzinapa; organizado a través de las redes sociales

Varios gobiernos locales (como el de Veracruz, Quintana Roo o Tamaulipas) han sido acusados de prácticas desleales en las redes sociales. No sólo han creado cuentas “fantasma” para apoyar sus gobiernos, sino que también han atacado cuentas de medios de comunicación y han acosado en línea a muchos de sus editores.

Mientras tanto, la sociedad civil ha tomado por asalto los medios electrónicos para difundir información acerca de la violencia local y la corrupción imperante. Cada vez con más fuerza, diversos actores sociales se suman a la politización de Facebook, Twitter y YouTube. Sin ir más lejos, basta con recordar los acontecimientos desatados a partir de la desaparición forzada de los 43 normalistas en Ayotzinapa, Guerrero. Internet ha sido un vehículo efectivo para organizar protestas y difundir información acerca de los arrestos arbitrarios y el acoso gubernamental.

Internet.mx

En suma, este reporte arroja una situación crítica en torno al internet en México. El lugar que se le asigna a nivel internacional (como “parcialmente libre”) no considera los hechos ocurridos en los últimos seis meses, pero presumiblemente podremos verlos reflejados en el informe del siguiente año. Casi con seguridad, nuestro país mantendrá la línea descendente en cuanto a la libertad en la red.

En general podemos decir que existe una tensión importante entre el uso de internet por parte de la sociedad y las prácticas de censura del gobierno en todos sus niveles. Mientras se propaga información dudosa y propagandística sobre distintos gobernadores, la ciudadanía denuncia y actúa intensamente en la red. Es difícil predecir lo que viene en el futuro, pero es de esperar que esta tensión irá intensificándose en 2015.

fuente Freedom House

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