El gobierno chino podría pedir datos de particulares de una manera muy laxa.

El domingo pasado el congreso chino aprobó una ley antiterrorista que obliga a las empresas tecnológicas a entregar al gobierno de Pekín información “delicada”, incluyendo códigos de encriptación y puertas traseras de programas informáticos. La nueva ley también autoriza la intervención del  ejército chino en operaciones antiterroristas fuera de sus fronteras.

Ademá, la ley señala un estricto control sobre lo que los medios de información pueden publicar acerca de incidentes terroristas, y se establece que sólo los medios que cuenten con autorización expresa del gobierno podrán dar detalles sobre los ataques o las políticas adoptadas en este campo.

De inmediato las empresas tecnológicas norteamericanas se quejaron ante la Casa Blanca, señalando que la nueva ley china limita la libertad de expresión, además de obstaculizar el comercio y facilitar el robo de tecnología.

La ley antiterrorista fue adoptada un día después de que el Ministerio de Exteriores chino anunciase la expulsión de una periodista francesa acusada de “hablar a favor del terrorismo”. En un artículo publicado en noviembre, la corresponsal del Nouvel Observateur, Ursula Gauthier, afirmó que la solidaridad mostrada por China tras los atentados de París tenía “motivos ocultos”; en particular, el deseo de Pekín de consolidar la campaña antiterrorista que lleva a cabo en la región autónoma de Xinjiang (donde se tiene una importante población musulmana).

“El terrorismo ha sido definido en términos muy vagos. De acuerdo con el borrador, un simple tuit que cause indignación en las redes sociales podría ser calificado como un acto de terrorismo”,  declaró Moritz Rudolf, experto en la materia del Instituto Mercator de Estudios de China,

La semana pasada la policía china emitió una alerta amarilla de seguridad señalando que tienen información sobre intentos de atentados en Pekín. Las embajadas de Estados Unidos, Francia, Australia y Reino Unido advirtieron a sus ciudadanos de posibles amenazas en la capital china durante la Navidad.

fuente Engadget

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