Los informes del FBI señalan que Silk Road, el mercado negro virtual cerrado a finales del año pasado, además de contrabandear drogas y armas, contaba con el mayor club de lectura del mundo.

Normalmente no se piensa en un grupo de bibliófilos cuando se habla de la red profunda, que se suele asociarse con pornografía, asesinatos y contrabando. Sin embargo, según datos del FBI, una parte muy significativa de esta red esta dedicada a la lectura.

Pirate Roberts, el fundador de Silk Road, pensaba que el conocimiento es poder y que la lectura es la mejor forma de ampliar el conocimiento. Por ello cada semana seleccionaba una texto y, posteriormente, iniciaba un grupo de discusión dentro de la página en el que se hablaba del material leído. Roberts también estaba motivado por el deseo de formar un sentimiento de comunidad entre los usuarios de su servicio.

Cuando Ross William Ulbricht, el verdadero nombre de Pirate Roberts,  fue detenido y se cerró Silk Road, todo indicaba que el club de lectura se terminaría, pero no fue así.

Solk-Road
Silk road, la página especializada en contrabando que cerró el año pasado

Tan sólo un mes más tarde de que Silk Road fuera cerrado, un nuevo moderador, cuyo nombre clave era Iñigo, reabrió el club de lectura y lo alojó en otro sitio de la deep web. Iñigo, cuyo nombre real era Andrew Michael Jones, también fue arrestado, no obstante el club se sigue moviendo y permanece alojado algún punto de la red.

Ahora bien, el tipo de lectura que predominan son temas relacionados con las teorías de la conspiración, la piratería informática y la ideología anarquista. En la mayoría de los foros de lectura de la red Tor se hace eco de las palabras de Pirate Roberts, quien al fundar el club de lectura de Silk Road, posteó:

“Hay tantos dobles discurso y desinformación en el mundo de hoy que debemos tomar nuestra educación en nuestras propias manos y defender nuestras mentes con la razón y el pensamiento crítico.”

vía Jürgen Priebe (foto)

fuente The Huffington Post

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