La sección de Anonymous en Camboya mantiene una campaña de largo alcance para poner en el ojo público la problemática que vive el país asiático.

Aunque oficialmente el país asiático es una monarquía constitucional, Camboya es en realidad una dictadura de facto gobernada por el primer ministro Hun Sen, líder de un exitoso golpe de Estado ocurrido en 1997, quien ha jurado permanecer en el poder sin importar lo que digan los resultados de las elecciones.

Además, la situación del país no es nada buena, a pesar de ser una economía en crecimiento y tener cifras macroeconómicas estables, se estima que un tercio de los niños camboyanos sufren de desnutrición, y sólo el 25% de la población tiene servicios de electricidad. La industria textil, que maquila marcas transnacionales como Levis, H & M y Gap, es una de los más lucrativas del país, en gran parte debido a los bajos salarios que ofrece a los trabajadores camboyanos.

El ejercito de Camboya se ha enfrentado con manifestantes antigubernamentales desde antes de las elecciones del 2013, que volvió a ganar Hum Sen. Recientemente, las manifestaciones y las represalias en contra de las mismas se han intensificado.  Miles de trabajadores han salido a las calles a protestar y exigir una duplicación del salario mínimo. El gobierno de Hun respondió a las peticiones con disparos contra las manifestaciones del 3 de enero, enviando a muchas personas a los hospitales y matando al menos a cuatro manifestantes.

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Una imagen de la represión que se vivió en Camboya el 3 de enero

Los recientes acontecimientos condujeron a los representantes locales de Anonymous a hablar. La sección del grupo en ese país, apoyada por toda la red de haactivistas esparcida por el mundo, inició una campaña en contra del régimen gubernamental de Camboya desde el año pasado. Un representante de Anonymous declaró a The Daily Dot:

“Los disturbios [son] causados por el gobierno y la forma en que este lleva la gestión del país. Ellos siguen gobernando como en los viejos tiempos, cuando eran jefes del Estado Comunista de Camboya. Las personas se levantan ahora porque están hartas de la situación y el impacto de la decisión del gobierno es demasiado grande como para permanecer en silencio.”

El 4 de enero pasado el hashtag #OpCambodiaFreedom fue trending topic mundial en Twitter. La mayoría de los tuits utilizaban imágenes de las manifestaciones, así como de la represión de la policía local. Las personas y grupos que se congregaron alrededor del hashtag comenzaron a hacerse eco de la llamada de Anonymous para pedir una investigación de la Haya en contra del régimen de Camboya. En el transcurso del día también se inició una petición en el sitio Change.org pidiendo la intervención de la ONU en el conflicto, misma que hasta ahora cuenta con casi 20,000 firmas.

En respuesta a las manifestaciones el gobierno estableció un toque de queda, prohibió las reuniones públicas y encarceló a varios líderes de la oposición para ser interrogado, así como a decenas de manifestantes. A partir de entonces las operación de Anonymous se incrementaron.

Un representante de Anonymous declaró en un video:

“El Gobierno del otrora gran Reino de Camboya, ha decidido hacer caso omiso de nuestras peticiones para ayudar a la gente de este país, y ha persistido en el funcionamiento de un sistema de un solo sentido… que solo los beneficia a ustedes mismos. Ha creado un sistema que asegura que los pobres sigan siendo pobres, y los ricos sigan siendo ricos. Este sistema nos ha fallado. Para el Jefe de Gobierno de Camboya, le decimos que ha hecho un enemigo de Anonymous, usted nos ha enfurecido considerablemente y ahora representamos una amenaza significativa para usted. Su peor enemigo es ahora su propia gente.”

El día de las manifestaciones, el 3 de enero, fue cuando este video alcanzó su punto máximo de reproducciones. El día 5 el video y la transcripción del mismo se subieron en el sitio internacional de Anonymous: Cyberguerrilla. A partir de entonces, muchas de las cuentas de miembros del grupo enTtwitter a lo largo del mundo comenzaron una desacralización de la imagen de Hun Sen, subiendo caricaturas e imágenes deformadas de él a la red, con lo que se le dio mas empuje a #OpCambodiaFreedom.

La semana pasada Anonymous Camboya también se jactó de haber tumbado temporalmente el sitio web de la televisora gubernamental, y a esté le han seguido una larga lista de sitios relacionados con el gobierno camboyano que han sido hackeados en tan sólo unos pocos días. En una declaración, un vocero de Anonymous Camboya afirmó:

“Necesitamos que el mundo nos apoye para traer al dictador Hun Sen a la Corte Internacional. Ese es el único deseo que los camboyanos quieren lograr ahora. El pueblo camboyano se merecen la libertad.”

Todavía queda por ver si esta revolución apoyada por el internet se traduce en algo más que caricaturas y sátiras, para eso hace falta el apoyo de la ONU y la presión de la sociedad civil de otros países, así como de otros gobiernos del mundo.

vía Daily Dot

fuente Ciberguerrilla

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