Melissa Hernández Navarro nos recomienda I love Dick una serie poco convencional que experimenta con algunos géneros de video.

Recomendación de la semana: I Love Dick

“Querido Dick, esto no es una carta, es un manifiesto”. Tal vez, estas palabras puedan explicar mejor la serie de Amazon Prime Video titulada I Love Dick. Digo tal vez, porque difícilmente se puede hablar de ella —incluso recomendarla— en términos convencionales, propios de este boom de series televisivas. La trama es sencilla: Chris (Kathryn Han), una documentalista neoyorquina, acompaña a su marido Sylvère (Griffin Dunne), un académico fanático del Holocausto, a Marfa, Téxas, donde éste realizará una estancia de investigación en un instituto en medio del desierto, bajo el apadrinamiento de Dick (Kevin Bacon), un escultor conceptual que siempre viste sombrero y botas vaqueras. Todo se complica cuando Chris se obsesiona con Dick, al punto de transformar esa obsesión en una suerte de proyecto artístico epistolar.

(Amazon Prime Video)

Cada uno de los ocho capítulos de esta primera temporada está acompañado de la voz en off de Chris narrando el contenido de sus textos: “Querido Dick. ¿Qué pasaría si todas comenzáramos a escribirte cartas?”; “Querido Dick. ¿Creíste que todo esto iba a ser lindo?”. Lo que al principio era un juego marital —porque sí, las cartas reavivan la vida sexual de Chris y Sylvère—, poco a poco se va convirtiendo en un manifiesto que reivindica el deseo femenino, en términos artísticos y sexuales, y que comienza a afectar a otros habitantes del pueblo. Principalmente a Dick, quien termina por asumirse como un objeto pasivo; casi un símbolo.

(Amazon Prime Video)

Más que el relato de una obsesión, I Love Dick puede verse como una historia mínima de ese deseo femenino. Lo revolucionario de esta serie es justo narrarlo desde la perspectiva de Chris y las mujeres que la rodean: contarlo todo, como una autobiografía, políticas aparte y detalles escabrosos incluidos.

Basándose en la novela homónima de Chris Kraus (1997), Jill Soloway, creadora de Transparent, juntó a un fantástico crew de mujeres escritoras y directoras, incluyendo a Andrea Arnold —Fish Tank, Wuthering Heights, American Honey—, para trasladar inteligentemente a la pantalla comercial este relevante estudio de la abyección femenina vuelta al revés, como bien escribe Eileen Myles en el prólogo a la traducción en español de la novela, publicada por la editorial Alpha Decay. Todo esto incluye, además, la actuación de la siempre genial Kathryn Han (Afternoon Delight, Bad Moms, A Bad Moms Christmas, Private Life), quien interpreta magníficamente a una mujer al final de la treintena que hace todo lo que está en sus manos para recuperar ese “drive” de la creación.

(Amazon Prime Video)

Ciertamente, I Love Dick no es para todo público —por algo Amazon la canceló después de la primera temporada—; especialmente, por la manera en la que está narrada: una mezcla poco ortodoxa de comedia, melodrama y video-ensayo. Pero sí es apta para aquél que busca nuevas formas narrativas y de reflexión, en medio de esa vorágine de series que son las plataformas de streaming.

Por: Melissa Hernández Navarro. Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas, y maestra en Literatura Mexicana; Freelancer, fanática de Twin Peaks y becaria del FONCA en la categoría de Jóvenes Creadores en el área de Ensayo.

temas