¿Quieres recibir notificaciones de nuestro sitio web?

Por qué Shazam! supera a Dark Knight y a Watchmen

Te explicamos porque la película ¡Shazam! trasciende a Dark Knight y a Watchmen.

En cierto sentido, la película Shazam! supera a cintas como Dark Knight y Watchmen. Antes de que me acribillen, les explico la razón y adelanto que habrá harto spoiler.

Si bien Shazam! es una destacada muestra del cine de superhéroes, mi intención no es decir que es “mejor” que películas como Logan (2017), Dark Knight (2008) o Watchmen (2009). Esos trabajos ya tienen consolidados sus lugares dentro del género y, además, cada quien tendrá su valoración de cada una de ellas.

Lo que quiero decir es que, como toda obra artística y todo género de ficción, existe un diálogo entre los realizadores y la audiencia. Los géneros surgen, se consolidan, son deconstruidos y reconstruidos, ya que quienes vemos estas obras, por más fans que seamos, esperamos más, algo nuevo, que nos sorprendan.

Así, por ejemplo, la serie de películas de Superman y su actualización, la trilogía de Spider-Man, dirigida por Sam Raimi, son películas en las que se observan con claridad las características del género de superhéroes que pasan por un discurso cívico. El niño que para volverse hombre tiene que aprender que hay una comunidad más allá de él, en la cual debe participar para mejorarla; lo mismo le pasa a Clark Kent que a Peter Parker. La audiencia es llamada a imitar estas vidas ejemplares sin mayor complicación.

(Warner/DC Comics)

Posteriormente surgen cintas que revolucionan el género, lo hacen pedazos para ver qué partes funcionan y cuáles no. Es así que tenemos grandes trabajos, como la trilogía de Batman de Christopher Nolan, Watchmen de Zack Snyder o, mi favorita, Logan de James Mangold. En ellas se hacen duros cuestionamientos a la idea de heroísmo de los cómics.

Al final de Dark Knight, Batman, ante la radicalización del crimen, se ve obligado a retirarse. A mayor imposición del orden le corresponde más caos, y la guerra contra el crimen de Bruce Wayne resulta absurda, como todas las cruzadas contra la delincuencia.

De todas las películas, quizá Watchmen sea en la que con más crudeza se retrata la idea de superhéroes en el mundo real. Seres intensamente falibles que no luchan para cambiar las cosas sino para que permanezcan igual. Al final es el villano el que de verdad hace la diferencia.

(Warner/DC Comics)

Por último, al hacer el crossover con el western, Logan nos demuestra que el camino del héroe, sea un vaquero o un super tipo, está plagado de violencia y que tal vez él hace tanto daño como los villanos que combate.

En resumen: dentro de un contexto “realista”, el superhéroe no salvará a la humanidad de sus problemas, ni muchos menos tiene una vida ejemplar que imitar. Un carpetazo histórico y genial al género de superhéroes. ¿O no?

¡Shazam!

Queda claro que ni los cómics, ni las películas de superhéroes son instructivos de vida, de hecho, la ficción, en general, no sirve para decirnos qué hacer. Sin embargo, eso no quiere decir que el género de superhéroes deba de ser desechado y prueba de ello es la película Shazam!

Como les platicamos en nuestra reseña, la cinta de David F. Sandberg es una historia sobre la familia que uno elige. El protagonista, Billy Batson, se aferra a la posibilidad de reencontrarse con sus padre biológicos y rechaza el apoyo de su familia adoptiva. Es hasta que encuentra a su verdadera madre que asume una verdad cruel pero liberadora.

(Warner/DC)

Billy descubre que, tras la separación de su madre, ella continuó con su vida y formó una nueva familia en la que él no tiene un lugar. Es más, ella no lo perdió, sino que se dio cuenta que, al ser todavía una adolescente, no estaba preparada para ser madre y consideró mejor que Billy quedara a cargo de alguien con mejores posibilidades. Es así como Billy descubre que familia no es donde naces, sino donde están tus seres queridos.

La intención de la película no es ser un espejo fiel de la realidad, y esto no la demerita; sino que busca hacer una alegoría de nuestras realidades individuales. El género de superhéroes sirve de marco perfecto para mandar un mensaje sencillo que, al mismo tiempo, reta nuestras nociones de lo que “tiene” que ser un núcleo familiar, que va mucho más allá de la idea cuadrada de “padre, madre e hijos”.

De modo que Shazam! trasciende los grandes relatos éticos y políticos al dejar de lado su carácter cívico y poner el énfasis en el individuo y sus circunstancias.