El director de Titanic estuvo a punto de usar su Oscar como un mazo para reventar la cabeza de Weinstein.

Nadie puede negar que James Cameron es todo menos alguien humilde, e incluso en muchas ocasiones ha sido acusado de mesiánico. Gran parte de sus ínfulas se deben a que, durante los Premios Oscar de 1998, su película Titanic ganó 11 estatuillas doradas, convirtiéndose (junto a Ben-HurThe Lord of the Rings: The Return of the King) en la máxima ganadora de todos los tiempos de los premios de la Academia. En ese entonces, todos nos sorprendimos cuando, al recibir el Oscar a Mejor Director, sucedió esto:

Casi 20 años después, en una entrevista concedida a Vanity Fair, Cameron reveló que ese grito tenía una justificación: acababa de tener un pleito verbal, que estuvo a punto de llegar a los golpes, con el hombre más poderoso de la industria cinematográfica. Sí, se refería al ahora infame Harvey Weinstein.

“Lo que más recuerdo de esa noche es que casi me meto en una pelea con Harvey Weinstein y le pego con mi Oscar. En retrospectiva, ahora mucha gente hubiera preferido que hubiera seguido adelante”, indicó Cameron.

De acuerdo con Cameron, él se encontraban entre las butacas del Shrine Auditorium en medio de una pausa comercial. La discusión con Weinstein subió tanto de intensidad que se retaron a golpes, justo cuando comenzó a sonar la música que indicaba que estaban por regresar a la transmisión en vivo, Cameron recuerda que alguien gritó “¡Aquí no! ¡Aquí no!”.

“La música había comenzado a sonar, era la señal para que regresáramos a nuestros asientos. Las personas a nuestro alrededor decían, ‘¡Aquí no! ¡Aquí no!’, como si pensaran “O.K. peleen en el estacionamiento”, recordó el director.

Cameron no quiso entrar en detalles sobre las razones detrás de la pelea que lo enfrentó a Weinstein, sólo dijo que es una historia muy larga. Pero si adelantó que tenía que ver con lo mal que Weinstein había tratado a un inexperto Guillermo del Toro, que tenía poco en Hollywood luego del éxito internacional de Cronos.

“Es una larga historia, pero tiene que ver con Guillermo del Toro y lo mal que lo trataron en Miramax cuando hizo para ellos Mimic. Harvey vino hacia mi, haciéndose el simpático, alagándome, diciéndome lo buenos que eran ellos [Miramax] con los artistas, y tuve que leerle la cartilla y darle mi opinión sobre cómo se comportaban con los artistas dada la experiencia de mi amigo  [Guillermo del Toro]. Y eso llevó al altercado”, declaró Cameron.

Guillermo del Toro y James Cameron.

Cuando surgió todo el escándalo sexual relacionado con Weinstein, el mismo Guillermo del Toro recordó su mala experiencia trabajando con Miramax:

“Odié aquella experiencia. Mi primera experiencia en la industria estadounidense fue casi la última, porque fue con los Weinstein y con Miramax. Tengo que decir que dos cosas horribles me sucedieron a finales de los noventa: mi padre fue secuestrado y trabajé con los Weinstein. Sé cuál fue la peor… el secuestro tenía más sentido, al menos sabía lo que los secuestradores querían”, rememoró del Toro.

En el resto de la entrevista, Cameron también dijo otras cosas interesantes. Por ejemplo, contestó la pregunta del millón de dólares: ¿por qué Rose no dejó que Jack se subiera a la puerta en la que logró salvarse?

“La respuesta es muy simple, porque eso decía la página 147 [del guión]: Jack muere. Es muy simple. . . . Obviamente, fue una elección artística. . . Creo que es muy tonto que tengamos esta discusión 20 años después. Pero muestra que la película fue efectiva para lograr que Jack fuera tan cautivador para el público que les doliera verlo morir. Si hubiera vivido, el final de la película no tendría sentido. . . . La película trata sobre la muerte y la separación; él tenía que morir. Entonces, si se ahogaba, o si una pila de escombros caía sobre él, era lo mismo. Se llama arte, las cosas suceden por razones artísticas, no por razones explicadas por la física”.

Así los chismes de la meca del cine.

fuente Vanity Fair

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