La esperada participación de John K. en el Festival de Animación, Videojuegos y Cómic de Cuernavaca no decepcionó a nadie, marcando el mejor momento del evento.

Con una conferencia a tope, el animador norteamericano contagió con su peculiar humor a todos los presentes, quienes se rindieron ante Kricfalusi y su apasionada exposición en la que demostró el cariño y pasión que siente por las caricaturas.

“Hay solo dos cosas que sabía que quería hacer desde que era un niño, dibujar y hacer caricaturas animadas”.

En el transcurso de la larga charla, el padre de Ren & Stimpy dejó ver, a través de pequeños clips de video, muchas de las influencias que han marcado su obra, destacando a los cortos de Popeye de los treinta y las caricaturas de los Looney Tunes de los cuarenta y cincuenta, sobre todas las de Daffy Duck, aunque también mencionó como grandes influencias para él a Betty Boop, las caricaturas de Tex Avery, las del estudio de los hermanos Fleischer (para él las mejores caricaturas de todos los tiempos), algunas de Chuck Jones, las de Hanna Barbera de los sesenta, todas las de Rod Scribner para la Warner Bros, las de Walter Lantz anteriores a los setenta y destacó a dos de los ilustradores de la revista MAD como los que marcaron su estilo, Don Martin y Basil Wolverton. Además, indicó que, más allá de todos los profesionales de la animación y los cómics, una presencia constante en su trabajo es su infancia al lado de su represivo padre.

basil
Basil Wolverton, de acuerdo con John K., su mayor influencia para los clásicos close-ups de sus animaciones

Kricfalusi indicó que los mejores momentos de su niñez se dieron al lado de las historietas y las caricaturas, resaltando que nunca disfrutó leer revistas de superhéroes, porque le aburrían, sino que lo que le entusiasmaba eran todos aquellos cómics humorísticos que le hacían reír a carcajadas, sobre todo la revista MAD.

“A inicios de los veinte y a lo largo de los treinta todos los animadores eran caricaturistas. Ellos crearon de cero todas las formulas que aun hoy se siguen usando en las animaciones” dijo John K.

El creativo habló que. desde sus primeros años. la animación ya tenía su base esencial:  eran, simplemente, dibujos chistosos con movimiento. A lo largo de su ponencia Kricfalusi indicó muchas veces que, para él, la parte central de la animación es el humor, el absurdo y los actos imposibles.

“En la actualidad ya nadie cree en eso, los creadores de las caricaturas actuales están obsesionados con querer hacer todo realista. Yo no quería hacer nada realista, yo quería hacer magia, como la que veía en Popeye o los Looney Tunes.”

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=-HhrNuiz7gk]

John K. contó como, cuando él veía las caricaturas durante su infancia, quedaba maravillado, porque las animaciones eran lo más alejadas de la realidad que podía ver, para él eran magia en movimiento, un mundo completamente diferente al que conocía en el día a día, pero mucho mejor que la vida real. En sus palabras, eran el mundo donde él quería vivir.

“Mi padre era un hombre serio, estricto, deportista. Él me subestimaba, veía que me pasaba todo el día haciendo dibujos o mirando caricaturas y se acercaba a mí y me decía: ¡Deja de hacer eso! ¡Las caricaturas te volverán loco! Mi padre fue una gran influencia en mí”.

Emocionado mientras transmitía cortos de los años 30 y 40, que sacaban grandes carcajadas en la audiencia, K. destacó que le fascinaba como las caricaturas hacían cosas que eran imposibles en la realidad y como a todos los niños de su generación les divertía la locura, sin sentido y poco apego a la realidad de los cortos animados, algo que se ha perdido casi por completo en la actualidad.

“Un directivo de Sony me dijo ayer que las películas animadas actuales tienen que tener en cuenta que no son un producto local, sino que están pensadas para una audiencia mundial, por lo que deben ser más cuidadosos con su contenido. A mí me agrada ver que estos cortos animados de hace 70 años que les proyecto siguen siendo chistosos para ustedes.”

En su repaso por la historia de la animación, John K. indicó que inicialmente los personajes eran poco definidos, indistinguibles uno de otro, pero que con el transcurso del tiempo se fueron formando personalidades icónicas que le dieron un realce a la edad de oro de la animación -años treinta y cuarenta- con los mejores personajes que se han creado, destacando de entre todos ellos la forma de ser de Daffy Duck.

“Eso ya no se ve en las películas actuales.Las casas productoras de hoy se centran demasiado en las historias, por lo que nunca se terminan de definir bien los personajes. Antes, si tenías a Bugs Bunny o a Popeye, con su personalidad completamente definida, ellos podían acoplarse a cualquier historia sin importar la que fuera, lo importante eran los personajes, no las situaciones.”

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=tvD7KSdY_Ao]

El animador recordó que conversó recientemente con un ejecutivo de Fox, quien le dijo que los productos publicitados con la mayoría de los personajes de las películas de animación actuales solo se venden bien durante los primeros meses cercanos al estreno y después caen en los saldos. Hecho que Kricfalusi achaca a la falta de personajes icónicos bien definidos en las cintas actuales.

“Antes los guiones y los guionistas no eran importantes. Lo importante era el storyboard, todo salía de un storyboard, ahí se daba forma a la animación y a la historia. Ahora primero se escribe un guión, generalmente hecho por personas que no saben nada de animación. Eso llegó en los ochenta, cuando comenzaron a contratar a guionistas que le dieron demasiada importancia a lo escrito, lo que se dice y se la quitaron a lo que se veía, que antes era lo divertido. Eso pasa en, por ejemplo, The Simpsons, que es un programa muy divertido, pero lo es por lo que se dice, no por lo que se ve. Esa tendencia domina en la actualidad.”

Kricfalusi también dedicó momentos para hablar sobre su inició y paso por los estudios de animación:

“Yo empecé a dibujar mis historias locas en mis libros de texto de la escuela, dibujaba en las orillas y luego las pasaba rápidamente a mis amigos para que vieran una pequeña historia animada. Todos me decían que era genial,  pero cuando entré a trabajar a un estudio de animación me decía que eso estaba mal, que mis dibujos eran feos y mis ideas no eran creíbles.”

kricfalusi

El autor señaló que cuando el se volvió un profesional de la animación en los ochenta el oficio había perdido mucho de su sentido:

“Cuando yo era niño no había ninguna escena en las caricaturas que no fuera graciosa, pero cuando empecé a trabajar la animación era muy aburrida, tenias que hacer un trabajo repetitivo y sin magia, que buscaba imitar a la vida real, con esas caricaturas horribles, como He-Man. En los treintas se divertían todo el tiempo, dejaban que los animadores se divirtieran y sacaran las ideas más locas”.

John K. rememoró que, a pesar de ser animaciones de muy bajo presupuesto, las realizadas por el estudio Hanna Barbera en los sesenta contaba con un elemento sumamente importante: personajes icónicos. Por ello lo barata de la animación, en la que intervenían personas que no trabajaban en el mismo espacio -por lo que un personaje podía lucir muy diferente de un capítulo a otro-, o la curiosa forma de dejar movibles sólo partes del cuerpo -como la boca  o las manos-, para ahorrar tener que hacer muchos dibujos, eran secundarias ante lo divertido de los personajes.

“Yo me enseñe a dibujar viendo Huckleberry Hound, los Picapiedra y al oso Yogi. Por eso cuando pude trabajar con ellos realice un homenaje a todos sus defectos y virtudes llevándolos al extremo, usando al personaje del Guardabosques Smith, que lucía diferente en casi todas sus apariciones durante los sesenta.”

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=fxbT70DDCn8]

También, realizando un balance, por el momento en que surgió y lo característico de su personalidad, K. señaló a Popeye como el mejor personaje de animación de todos los tiempos, quien tenía dentro de sus cortos de animación un elemento que cada vez se busca erradicar más de las series orientadas a los niños, la violencia:

“Popeye era el mejor, todos sus personajes de apoyo tenían personalidades propias y definidas, su animación en los 30 era estupenda, lo arruinaron cuando lo hicieron a color. Además, incluía en sus cortos otra cosa que a todo mundo le gusta de las caricaturas -excepto a los ejecutivos-,  la violencia. Además, Popeye es un personaje que no triunfaría en la actualidad, porque se aleja de la estética de los personajes al estilo Disney. Es feo, tiene como setenta años, es calvo, arrugado, no tiene un ojo, come espinacas y arma pleitos. Si hoy lo presentará a un estudio de animación como una propuesta de personaje principal de una serie me echarían a patadas.”

Con respecto a la violencia el creador mencionó que, a pesar de que no le gustan todas las animaciones de Chuck Jones, disfruta mucho las de la familia de osos en la que el chaparro papá oso golpea a su bebé oso de dos metros de altura.

“Esa caricatura [de la familia oso] no podría salir en la actualidad en televisión, porque dirían que es violencia intrafamiliar. Al igual que las del gallo Claudio, en las que golpeaba de todas las formas posible al perro de la granja, sería imposible que una productora grande las realizara hoy en día. Por cierto, el gallo Claudio era el personaje favorito de mi papá. Él nos pegaba a todos y creía que eso era chistoso”.

John K. señaló que él también tuvo problemas con Nickelodeon por la violencia en Ren & Stimpy, debido a que constantemente le sugerían que limitará los golpes que se le propinaban al bobalicón gato de la serie:

“Cada tarde que me mandaban a llamar tenía que explicarles a los ejecutivos que Stimpy es un gato con un problema de retraso mental, y que tiene una sola terminal nerviosa, por eso se le tenía que pegar muy duro para que entendiera y reaccionara. Decían que entendían, aún así querían que quitara las escenas violentas. Yo no los entiendo, mientras los estudios no quieren ver violencia en la televisión, todas las personas ríen con la violencia animada.”

George Liquor, el personaje basado en su padre
George Liquor, el personaje basado en su padre

A lo largo de su ponencia K. se refirió en muchos momentos a su padre, una figura represiva que lo marcó, al grado de crear a un personaje -George Liquor- basado en él.

“Mi papa es muy masculino, le gustan los deportes, sobre todo el fútbol americano. Él pensaba que yo era homosexual, por ello me gritaba todo el tiempo: !Deja de dibujar, sal y busca alguien con quien pelearte¡ ¡Los cómics son para homosexuales! Cuando por fin fui exitoso comenzó a quererme. Una vez, cuando regresaba de la escuela abrí mi clóset y encontré muchas revistas de Playboy, yo me asusté y las guardé para que mi papá no las viera y me regañara. Hace unos pocos años lo visité, y cuando me despedía me dijo: ´Yo te curé, cuando eras niño escondí Playboy en tu clóset, para que dejaras de ser homosexual´, yo pensaba mientras me decía eso, tal vez no sea homosexual, pero no sabes que otras perversiones tengo.”

En la parte final de su participación, John K. resaltó que su objetivo principal con Ren & Stimpy era buscar mostrar diferentes emociones a través de los personajes, además de destacar que él ya no esta fascinado por la cultura de masas de la actualidad.

“Casi todo lo que me gusta de la cultura pop es de los años treinta, los cuarenta, los cincuenta, sólo un poco de los sesenta. Las caricaturas a partir de ahí empezaron a ser malísimas. Odio los setenta, como ejemplo está Scooby Doo, es una de las peores caricaturas que he visto. Ren & Stimpy rompió todas las reglas de animación, tuvimos mucho éxito y después me despidieron”

John K. ahora realiza historias en solitario de George Liquor
John K. ahora realiza historias en solitario de George Liquor

Para despedirse, el animador dio algunos tips para los jóvenes que pretenden dedicarse a su oficio:

“Estudien todo lo que vean, tengan un gran rango de conocimiento. Recuerdo que en los 90 muchas caricaturas de Nickelodeon querían copiar lo que hacíamos en Ren & Stimpy, pero estaban copiando algo que copiaba a las caricaturas de los cuarenta, en vez de ir a la fuente original. Los personajes actuales de las caricaturas siguen un modelo de comportamiento lineal”

Con respecto a la creación de personajes, el dibujante indicó que para él lo más importante es lograr crear un diseño único, una voz distintiva y una personalidad bien definida, además de indicar que en la personalidad de sus personajes él se inspira en películas y caricaturas preexistentes, pero sobre todo en personas que conoce. Finalizando con el siguiente mensaje:

“Cuando reutilizan personajes clásicos generalmente les quitan todo lo que los hizo populares. Las personas dicen que ahora somos más abiertos, pero yo no creo que sea cierto. En la animación actual no podemos hacer cosas que hacían en la década de los treinta. Yo sólo recomendaría, si van a utilizar personajes clásicos, no les quiten lo que los hizo buenos. Al revés, toma todo lo que los hizo populares y exagéralo, llévalo al siguiente nivel”.

En medio de aplausos John Kricfalusi se alejó del escenario, con una sonrisa en la cara que recordaba a más de uno de sus personajes.

temas