El director no es nada fan de las películas que pasan de los dibujos a mano, y se centran en los efectos digitales inteligentes.

El mes pasado se estrenó en Japón el documental Owaranai Hito-Miyazaki Hayao (Hayao Miyazaki: el hombre que no ha terminado), que aborda la vida del gran Hayao Miyazaki, además de compartir muchos de los puntos de vista del genial autor. A pesar de que ya han pasado varias semanas desde su transmisión, apenas comenzó a llegar subtitulado a América y el resto del mundo.

En el documental Miyazaki menciona varias cuestiones interesantes, como su intención de regresar al mundo de la animación para re-dirigir Kemushi no Boro, un corto que actualmente puede verse en el Museo Ghibli. La idea de Miyazaki es transformar el corto en un largometraje y presentarlo unas cuantas semanas antes de los próximos Juegos Olímpicos de Tokio en 2020.

Pero la declaración que ha resultado más polémica, y ha sido retomada por varios medios desde el fin de semana pasado, tiene que ver con la opinión de Miyazaki después de ver un corto animado en CGI. El corto que observa Miyazaki fue realizado por el equipo de Dwango Artificial Intelligence Laboratory (DAIL), y es peculiar debido a que usa una nueva técnica que permite a una inteligencia artificial dirigir los movimientos de un personaje.

El equipo de DAIL tuvo la mala idea de mostrar a Miyazaki una animación protagonizada por un torso zombie, lo cual repugnó al famoso director, quien recordó que él tiene un amigo discapacitado, que, al igual que él, se sentiría asqueado al ver una animación tan grotesca, incluso mencionando que es un insulto para las personas con problemas de movimiento. Fuera del mal gusto de los animadores, Miyazaki también mencionó que la animación generada por la inteligencia artificial de DAIL carece de encanto y es “un insulto para la vida misma”. Fuertes declaraciones de Miyazaki que, obviamente, dejaron mudo a todo el equipo de DAIL.

Aquí la transcripción completa de lo que el director dice en el video:

“Bueno… Todas las mañanas, no últimamente, pero veía a un amigo que tenía una discapacidad. Para él era muy difícil incluso chocar las manos, hacer que los músculos entumecidos de su brazo alcanzaran mi mano. Ahora, pensando en él, no puedo ver esto y encontrarlo interesante. Quienquiera que haya creado esto no tiene idea de qué es el dolor. Estoy totalmente disgustado. Si de verdad quieren hacer cosas horripilantes, pueden seguir y hacerlas. Yo nunca desearía incorporar esta tecnología a mi trabajo. Creo firmemente que esto es un insulto a la vida misma.”

fuente Aaron Stewart-Ahn (Twitter)

temas