De acuerdo a Miyamoto, Super Mario Run tiene el espíritu del primer juego del fontanero, creado hace 30 años.

El maestro Shigeru Miyamoto está en campaña permanente. Nintendo es él y él es la compañía. Es una relación que va más allá del hecho de ser japonés y casarte con tu trabajo. Va mucho más allá.

Aprovechando su paso por Estados Unidos, donde presentó los avances de Nintendo Switch y de Super Mario Run, Miyamoto concedió una entrevista para Glixel, en la que revela que le causa gran orgullo que, en su carrera, ha podido trabajar con su mismo equipo durante los últimos 30 años. “Yo, Takeshi Tezuka, Toshihiko Nakago y en realidad hay un cuarto miembro de nuestro grupo también, Koji Kondo.”

Miyamoto afirma que uno de los beneficios de trabajar juntos durante tanto tiempo, es que todos conocen su lugar dentro del equipo: “Yo soy el jefe, porque soy el mayor”, afirmó el creador de Mario. Y destacó que en su equipo todos confían en todos, además de que pasan la mayor parte de su vida conviviendo entre sí.

“Realmente confiamos unos en otros, y eso entró en juego con Super Mario Run, porque era fácil para nosotros profundizar y saber lo que debemos y no debemos hacer en el móvil. Nos alineamos muy rápidamente.”

Hablando de Super Mario Run, Miyamoto explicó que decidieron hacer un juego de Mario lo más simple posible, de la misma forma que hicieron el primer Super Mario Bros hace 30 años.

“Obviamente mucha gente lo jugó y en parte porque les gustó que todo fuera moverse a la derecha y saltar. Era bastante simple. Poco a poco los juegos de Mario se han vuelto más complejos y es más difícil para la gente controlar ahora. Esta vez partimos con la idea de ‘¿qué pasaría si hiciéramos un juego de Mario donde todo lo que haces es saltar y todo lo demás es manejado automáticamente?’ Entonces tuvimos que pensar en cómo podríamos tomar esa estructura básica y hacerla divertida.”

Además de la simplicidad de los juegos, Miyamoto explica la forma en la que toma inspiración de las cosas cotidianas para crear los productos de Nintendo, como el caso del Wii Fit, que nació en un baile raro que estaba de moda hace algunos años en Japón.

“Recuerdo cuando fui a la casa de alguien en el vecindario y allí estaba este tipo que era un abogado muy bien vestido, y él comenzó a hacer este baile en su sala de estar. Vi a sus hijos riendo tan duro de su papá haciendo algo tonto, y obviamente estaba pasando un buen rato también. Esta fue una de las imágenes que tenía en mente cuando comenzamos a hacer los juegos para Wii Fit y Balance Board.”

El productor asegura que, pese todo, no se considera un artista, sino un diseñador y que no piensa en sí mismo como el creador de las obras, sino como el creador de productos hechos para que la gente los disfrute

“Es por eso que siempre he llamado a mis productos juegos, en lugar de obras de arte. No se trata de llegar a una idea y tratar de hacerla, el trabajo de un planificador es trabajar dentro de las limitaciones de lo que se le da y hacer lo mejor que puedas”.

Palabras de un grande.

fuente Glixel

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