Así fue como la cultura pop se transformó tras los atentados a las Torres Gemelas el 11 de septiembre

Cómo jamás superamos el trauma y lo convertimos en un remake.
Imagen: Marvel Studios

La mañana del 11 de septiembre de 2001 recuerdo estar sentado en el pupitre de mi salón de clases. Tenía 6 años. Fue la primera y única vez que recuerdo haber visto el televisor encendido en clases. 

Éramos unos simples niños para comprenderlo, pero al parecer todos entendíamos qué era lo que sucedía: una tragedia. Quizá nadie sea capaz de recordar lo que comió el jueves de la semana pasada, pero posiblemente todos podamos narrar qué rayos hacíamos cuando vimos en la televisión o escuchamos en la radio que Nueva York estaba bajo ataque. 

Las situaciones de impacto, como los atentados a las Torres Gemelas provocan que un niño jamás olvide el día que quiso entender qué significaban aquellas imágenes de la televisión. Sin embargo, 20 años después. el cine, las series de televisión y toda la cultura tampoco impiden que superemos los recuerdos.

¿El 9 de septiembre de 2001 en verdad provocó un cambio en la cultura pop? | Foto: Getty Images

El Duelo 

Tras la caída de las Torres Gemelas la cultura pop atravesó un periodo de duelo. Antes del atentado, películas como Armageddon (1998) o The Independence Day (1996) podían mostrar destrucción total sin un gramo de sensibilidad, mientras que muchas otras películas mostraban al terrorismo como una simple broma. Pero tras el 9/11 las explosiones y edificios destrozados dejaron de ser un chiste. Después de haber vivido en carne propia lo que significa una tragedia de ciencia ficción, Estados Unidos entró en shock. Los medios de comunicación borraron cualquier rastro del World Trade Center, y hay decenas de ejemplos de ello. 

Lilo & Stitch

Aproximadamente 45 películas fueron editadas antes y después de su estreno, junto a múltiples programas de televisión, incluso si se trataba de contenido infantil. Como ocurrió con Lilo & Stich (2002), que para ese momento estaba casi lista. Disney reemplazó del corte original de la película una secuencia en la que Stitch volaba un avión  Boeing 747 entre algunos edificios en Hawai; la secuencia que terminó en el corte final mostraba una nave alienígena para evitar referencias con los atentados. 

Spider-Man

Por un instante, el WTC desapareció del imaginario colectivo. El tráiler original de Spider-Man (2002), del director Sam Raimi, se retiró de los cines. El avance era inverosímil, incluso para una película de superhéroes, pero mostraba a un helicóptero con asaltantes a bordo siendo atrapado en una telaraña que Spidey había tejido en medio de las Torres Gemelas. Además, cualquier otra aparición de las dos torres fue eliminada de la película. 

Pixar y hasta Forrest Gump 2

Monsters Inc. (2001) incluía la explosión de un edificio para descontaminar la ciudad de la amenaza de los niños, dicha secuencia fue eliminada del corte final. James Cameron tenía planeado realizar la secuela de True Lies, pero tras los atentados, el director canceló el proyecto diciendo que “el terrorismo ya no es algo que deba tomarse a la ligera”. Forrest Gump 2 tampoco sucedió porque Eric Roth, Robert Zemeckis y Tom Hanks consideraron que la historia ya no era “relevante” para la época. 

Tom [Hanks], Bob [Zemeckis] y yo nos juntamos el 11 de septiembre en esta suerte de compasión sobre cómo era la vida en Estados Unidos y lo trágica que era. Nos vimos a nosotros y dijimos: Esta película ya no tiene ningún significado“, declaró Eric Roth a SlashFilm en 2008.

GTA III

Debido a que las oficinas de Rockstar Games se encontraban cerca de la Zona Cero, el desarrollo de Grand Theft Auto III retraso su lanzamiento tan solo unas semanas. Pero de alguna forma la compañía consiguió eliminar una misión que involucraba terroristas e incluso cambiaron un poco la ciudad ficticia de Liberty City, misma que está inspirada en New York. 

“Por lo que recuerdo, cambiamos el color de los coches de policía para que no fueran idénticos a los de la policía de Nueva York, modificamos la trayectoria de vuelo de un avión para que no pareciera que volaba hacia o detrás de un rascacielos, y eliminamos una misión porque hacía referencias terroristas”, contó el ejecutivo de Rockstar, Dan Houser, a Edge en 2011.

El icónico Grand Theft Auto también fue editado semanas antes de su lanzamiento | Foto: Rockstar Games

Metal Gear Solid 2

Konami también eliminó varios momentos Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty (2001), principalmente lo relacionado con el final del juego que tenía lugar en Nueva York. Además, uno de sus avances fue baneado tras el atentado e incluso se modificó la escritura de Raiden en Japón para evitar similitudes con Osama Bin Laden. 

Nueva York bajo ataque

La televisión se plagó de escenas eliminadas, desde Friends hasta clásicos como Back to the Future (1985) acabaron con las referencias terroristas. La escena de muerte del Doc Brown, que era perseguido por libios, fue censurada, mientras los noticieros de televisión bombardeaban las pantallas con dolorosos slogans que recordaban a la población que estaban en guerra. “Attack on America”, decía la NBC junto a un New York Times que mostraba los “Retratos del dolor”.

Portada del New York Times tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 | Foto: The New York Times

El periodo de duelo de los estadounidenses, que se extendió en todo el mundo, no duraría por siempre, pero las secuelas serían continuas. El mundo post-9/11 parecía que aún no sería capaz de volver a ver imágenes con tanta crudeza en sus monitores o en los cines, y en cambio parecía que intentaban comprender su propio dolor… antes de transitar hacia la ira y la sed de venganza que se hizo realidad cuando el ejercito de EE.UU. finalmente invadió Irak. 

Del dolor al patriotismo 

En diciembre de 2001, Marvel Comics publicó The Amazing Spider-Man #36, titulado The Black Issue. La historia muestra a un Peter desconsolado observando la Zona Cero poco tiempo después del ataque. Pero también reunió a héroes con villanos, solo que estos últimos se mostraban muy distintos a lo que conocíamos. Por ejemplo, Doctor Doom mostró su humanidad por primera vez, y lloró ante el nivel de destrucción de los atentados terroristas.  

“Solo los locos podían contener el pensamiento, ejecutar el acto, volar los aviones. El mundo cuerdo siempre será vulnerable a los locos, porque no podemos ir a donde ellos van a concebir tales cosas. No pudimos verlo venir. No podíamos estar aquí antes de que sucediera. No pudimos detenerlo. Pero estamos aquí ahora. No podemos vernos por el polvo, pero estamos aquí. No puedes escucharnos por los gritos, pero estamos aquí”, dice Spider-Man en el cómic. 

Los atentados a las Torres Gemelas hicieron sollozar hasta al Doctor Doom | Foto: Marvel Comics

 La profesora de inglés de la Universidad de Virginia, Sandhya Shukla, que sin descanso ha impartido clases sobre ‘Literatura y cultura estadounidense posterior al 11 de septiembre’ desde 2008, explica que inmediatamente después de los ataques “muchas representaciones culturales del 11 de septiembre se centraron en procesar el dolor y el trauma”.

Los medios impresos, el cine y la televisión, al igual que la música, se encargaron de romantizar el dolor, pero también se convirtieron en una forma de escape de la realidad, o quizá no

La música intentaba darle sentido al trauma del 9/11 y en la radio sonaban canciones como The Rising de Bruce Springsteen, que narraba el dolor de partir de casa en medio del fuego, o se percibía el patriotismo en los acordes de Freedom, de Paul McCartney, y U2 estremecía a todos con Walk On en el medio tiempo de Super Bowl XXXVI. Por otro lado, el cine dejó atrás a los héroes de acción que se anteponen al terrorismo a la Die Hard para que la fantasía tomara un lugar privilegiado en las carteleras de todo el mundo con cintas como Harry Potter (2001). 

Bono en el Super Bowl XXXVI tras los atentados a las Torres Gemelas | Foto: Getty Images

Narnia (2005) y otras adaptaciones de novelas fantásticas como El Señor de los Anillos comenzaron a proliferar. “Los eventos del mundo real de repente fueron tan horribles que el escapismo y la fantasía se volvieron atractivos de nuevo”, escribe Brett McCracken, crítico de cine, música, televisión y editor principal de The Gospel Coalition. Sin embargo, también “hubo mucha intelectualización sobre todo esto”,  escribió Michiko Kakutani para el The New York Times, con argumentos “de que el boom de la fantasía encarnaba la necesidad de escapismo de los estadounidenses”

Por otro lado, “el apetito musical por la autenticidad” aumentó, agrega McCracken. “Vimos que la música indie más valiente ganaba más atracción”, por encima de la superficialidad de la música pop de los noventa. NSYNC, Backstreet Boys, Spice Girls y Britney Spears fueron opacadas por bandas de garage como Interpol o The Strokes. 

“Esta fue la era del resurgimiento de las bandas de garage post-punk, en la que (no por casualidad) la ciudad de Nueva York tuvo un gran protagonismo”, agregó McCracken. 

La era post 9/11 y la explotación del dolor

Foto: Universal Pictures

Tras un tiempo, los programas de televisión también comenzaron a abordar la tragedia de manera “pasiva” como lo hiciera en algún momento la icónica serie de Law and Order, pero también hubo cintas que convirtieron el cine y el terrorismo en un panfleto que justificaban la Guerra contra el Terrorismo

“El 11 de septiembre y las emociones que generó (miedo, ira, deseo de venganza) también impulsaron el éxito de varias franquicias de entretenimiento”, dijo Kakutani.

Curiosamente, el dolor se convirtió una vez más en un cliché y en una nueva forma de mecenazgo. Los estudios explotaron el dolor con películas sobre el mismo 9/11. Y comenzaron a aparecer películas como United 93 (2006), un relato en tiempo real del avión que contraatacó; World Trade Center (2006), sobre los dos últimos hombres rescatados con vida de la Zona Cero. 

También surgieron películas aún más polémicas con los atentados como trasfondo de sus historias, incluyendo la cinta Recuérdame (2010), protagonizada por Robert Pattinson, sobre una familia ficticia que es afectada por los eventos del 11 de septiembre. El consenso de críticos en Rotten Tomatoes la tachó de “ofensiva al límite”. El mismo caso sucedió con Extremely Loud & Incredibly Close (2011), que fue fulminada por los críticos. Su error también fue utilizar a una familia ficticia como protagonistas de una tragedia real.  

El cine de “La guerra contra el terror” también proliferó con películas como The Kingdom (2007), The Messenger (2009), Brothers (2009), Dear John (2010), y cintas de reclutamiento como Act o Valor (2012), donde Disney intentó levantar los ánimos de los militares utilizando Navy SEALs en servicio activo. Mientras que la segunda década de los años 2000 fue una serie de refritos junto a múltiples películas que abusaron del patriotismo como Zero Dark Thirty (2012) o American Sniper (2014). 

Sucedió lo mismo con la industria de los videojuegos. La icónica saga de Halo, de Bungie Studios, que es una de las franquicias más vigentes hasta la fecha, mostró la otra cara de la aparente maldad con terroristas disfrazados de alienígenas. GTA IV (2008) regresó a Nueva York y uso al terrorismo para poner límites al jugador a la hora de explorar la ciudad ficticia de Liberty City. Y hasta Metal Gear Solid 4 (2008) aprovechó el conflicto del medio oriente para sentar gran parte del capítulo final de Solid Snake. 

¿El 9/11 como un éxito para Marvel Studios?

Escapismo o no, el 9/11 también le dio sentido a las películas de superhéroes. Después de 23 películas, cuatros series de televisión y múltiples proyectos en desarrollo, uno podría pensar que el MCU se construyó de la nada, y si bien podría tratarse de una sobreexplotación de la temática, los personajes de Marvel también surgieron como una respuesta a lo que pasaba en el mundo real. 

Dentro de los cómics fueron eventos como la Segunda Guerra Mundial, la carrera espacial o la Guerra de Vietnam los que marcaron el nacimiento de varios superhéroes y villanos. Mientras que para el MCU existe un constante trauma post-invasión alienígena, miedo y mucha, mucha frustración, que está inevitablemente ligado al 9/11. Si bien por un tiempo el cine borró las escenas de destrucción masiva, Marvel Studios, junto con las películas de DC, capitalizaron la pena y el dolor, tomando, incluso, a New York (o Metrópolis) como el punto de partida. 

The Avengers (2012) finalmente mostró de nuevo a una ciudad de Nueva York devastada, con un Capitán América que se para con orgullo sobre los escombros, y un Tony Stark que ve con odio y remordimiento su pasado como cómplice del terrorismo. Más recientemente, Thanos se encargaría de dejar en claro que la maldad, los genocidios, y la muerte, son inevitables en cualquier universo

The Avengers se encargó de destruir New York, pero con otro tipo de enemigo | Imagen: Marvel Studios

Al final nada cambió, ¿o sí? Además de películas de superhéroes, cómics con historias post-apocalípticas, y videojuegos de guerra… el mundo y la cultura también se convirtió en un remake

“En lugar de ser el umbral hacia el futuro”, escribió el crítico Simon Reynolds en su libro Retromania, “la década de los 2000 estuvo dominada por el prefijo ‘re’: avivamientos, reediciones, remakes, recreaciones”. La siguiente década se alimentaría de lo mismo.

Cuando pienso en aquel 9 de septiembre de 2001, pienso en cómo la historia se repite una y otra vez.  Cuántas tragedias no hemos vislumbrado a través de los medios de comunicación y posteriormente desde las pantallas de nuestros televisores y todo, de alguna forma, se sienta tan, pero tan vacío.

***

Caja Negra es un viaje a las entrañas de la historia del cine y la cultura pop; un espacio para desmenuzar las películas y los géneros que más nos apasionan. Solo por nuestro canal de YouTube.

ANUNCIO