El director de cine y escritor Alejandro Jodorowsky

Foto: Lionel Allorge (CC)

Alejandro Jodorowsky vuelve a ser tema polémico tras ser acusado de violación por Cultura Colectiva.

La figura de Alejandro Jodorowsky siempre ha despertado mucha polémica, tanto en los medios como en círculos intelectuales. Algunos, herederos de la contracultura de los años sesenta, ven en el director, escritor y “psicomago”, un gurú leído e inteligente, sensible a los padecimientos del alma humana y las artes. Otros, más allegados a esta época, lo consideramos un artista a medias: una mezcla del don Juan de Carlos Castaneda y un retazo de Freud venido a menos que es atravesado por el furor de una época de la cual sólo nos quedan reminiscencias mal sanas.

Pues bien, el director de cine se ha visto envuelto una vez más en una controversia que lo relaciona directamente con la violación en cámara de la actriz Mara Lorenzio durante la filmación de El Topo. De acuerdo con el artículo “El día en que Jodorowsky violó a una mujer para una película y nadie dijo nada”, publicado en el sitio Cultura Colectiva:

“Durante una entrevista en 1970, publicada en el libro ‘Son of the 100 Best Movies You’ve Never Seen’, de Richard Crouse, Jodorowsky admitió haber violado a Mara Lorenzio (quien interpreta a Mara en la cinta) durante una escena. De acuerdo con él, era necesario para que la secuencia fuera tan impactante como él la había imaginado. Durante esos minutos de filme, El Topo se encuentra con Mara arrepentido de haber asesinado, y –después de golpearla– le arranca las ropas y la viola.”

Posteriormente, el artículo cita y hace un análisis de las declaraciones de Jodorowsky, para demostrar lo que ya todos sabemos: que el director disfraza su misoginia tras teorías psicoanalíticas y psicomágicas (si es que eso existe).

Evidentemente, la declaración de Cultura Colectiva es fuerte, ya que, de considerarse las palabras de Jodorowsky al pie de la letra, nos encontramos ante una violación forzada, crimen tipificado por el programa del Uniform Crime Reporting del FBI como el “conocimiento carnal de una mujer forzada y contra su voluntad”.

Jodorowsky apeló a su derecho a réplica y publicó en su cuenta de Facebook:

“Es muy posible que hayan leído alguna de las entrevistas que hice en EEUU o en Inglaterra. Filmé “El Topo” fuera de cualquier intento industrial. Cuando dije a Cinematograía (sic*) Mexicana que iba a viajar a New York para vender El Topo, se burlaron de mí. “Usted está loco, solo el Indio Fernandez (sic*) logró exhibir una película y por eso le hemos levantado una estátua (sic*). Ninguna película mexicana más a atravesado el muro de nopales” En ese ambiente norteamericano cinematográfico se despreciaba el cine mexicano. Todo lo dominaba el gigantesco Hollywood (…) Me presenté en las entrevistas con barba, melena, traje de cuero negro y dije cosas para soprender a los entrevistadores. “Soy antifeminista, odio a las mujeres a los gatos (sic*), he comido con Diego Rivera tacos de carne huma (sic*), El Topo era una filmación donde las cosas pasaban realmente: ¡Esa escena de la violación es una violación real!” Los animales (que yo mismo había comprado muertos en un tétrico zoológico de la región) que han visto muertos los maté con el tenedor que yo mismo afilé” Estas agresivas, pero humorísticas declaraciones, me conquistaron el público de jóvenes que estaban contra el Gobierno afectados por la guerra de Vietnam,… Y es así como logré que El Topo’ fuera visto…”.

Se trata de un fenómeno mediático

Alejandro Jodorowsky en la película de El Topo

Desafortunadamente este caso sólo lo podría verificar la propia Mara Lorenzio, pero la actriz no ha declarado nada al respecto. Ahora, hay que analizar un par de hechos antes de culpar a alguien.

Por un lado, el título de Cultura Colectiva responde al fenómeno conocido como clickbait que apunta, a todas luces, a construir un capitular que atraiga usuarios a su nota. Pero el desarrollo de la nota está descontextualizado –aunque eso no significa que sea erróneo–, pues es un artículo que se aprovecha de una problemática que está en discusión en estos momentos y que tiene que ver, precisamente, con la violencia de género, los feminicidios y el predominante heteropatriarcado que azota a la sociedad. La pregunta es, ¿el artículo de Cultura Colectiva apela a la reflexión en torno a este fenómeno? ¿Piensan proceder de otra forma contra el director de cine además de haber escrito la nota, o se quedarán únicamente en el nicho de la polémica para recibir críticas, clics y publicidad? ¿Cuál es la intención que persigue dicha publicación más allá de la polémica que pueda causar? Algunos medios de comunicación asumen posturas jurídicas frente a casos similares o de cualquier tipo de injusticia.

El problema, no son la fuentes, ni que Jodorowsky apele a que se confunde realidad con ficción; el problema es que no pueden aseverar algo de esa magnitud si no tienen pruebas incriminatorias más fidedignas que las entrevistas que dio Jodorowsky. Lamentablemente, esas declaraciones o pruebas no han salido a luz. Por tanto, el título tal vez tuvo que haber sido “Alejandro Jodorowsky declaró una vez que violó a una mujer”, porque más allá de lo repulsivas que son las declaraciones del director y escritor, pueden incluso ser demandados por difamación.

El siguiente tenor a analizar es el comportamiento y las declaraciones de Alejandro Jodorowsky. La efervescencia del clickbait y la reputación de Jodorowsky crearon el caldo de cultivo que Cultura Colectiva buscaba, pero eso no significa que alguien que aconsejó en Twitter (el mensaje ha sido borrado de su cuenta) a una joven que había sufrido abusos sexuales de niña, que disfrazara a su pareja de la persona que la violó para que consiguiera excitarse y curarse, no represente un riesgo por sus ideas y la divulgación de las mismas.

Mensaje en Twitter de Alejandro Jodorowky
Mensaje en Twitter de Alejandro Jodorowky.

Si podemos encontrar alguna pista en el mensaje de Jodorowsky es, sin duda,  la Teoría de la seducción de Freud, misma que le permitía al doctor austriaco determinar la neurosis a partir del abuso sexual, pero esta teoría la desechó tras definir que la neurosis provenía de la “realidad psíquica”. Sin embargo, no hay en esta hipótesis ningún síntoma que denote una cura. Incluso, Jaques Lacan insiste en su texto “La dirección de la cura y los principios de su poder” que la contratransferencia no es la mejor manera para dictar la conducta de la cura.

La psicomagia pretende curar los traumas o problemas emocionales a través de una “terapia” que involucra transferencia y contratransferencia a través de ritos chamánicos, teatro y psicoanálisis. Por eso, Jodorowsky recomienda a la mujer en Twitter disfrazar a su pareja del violador, porque al otorgarle ese poder “simbólico” podrá transferir sus miedos.

En una nota de El País donde expertas analizan las declaraciones de Jodorowsky en Twitter, Constanza Michelson, Magister en Psicoanálisis, declaró:

“Darle tribuna a esos dichos es como caer en el salvajismo. Alejandro Jodorowsky tiene esa posición de gurú que hace que la gente que lo sigue, valide esas teorías, pero él no es terapeuta, sólo se apoya en el concepto de psicomagia. Creo que creerlo es flojera mental, uno no se puede quedar con esa sola palabra para hablar de un tema tan delicado como el abuso sexual.

Ahora, también hay que considerar que Alejandro Jodorowsky es un personaje público de gran notoriedad, y la forma y el fondo de lo que dijo repercutiría sin duda, sobre todo si el medio fue una plataforma digital tan popular”.

Precisamente ese es el problema de la polémica con Cultura Colectiva, más allá del machismo imperante y de la relación entre sexualidad y poder que se hace más que evidente en este caso, las profundas connotaciones de perversión que embisten a Jodorowsky y la cultura de desinformación que envuelve actualmente a internet, han terminado por crear una nube oscura sobre un hecho que, de ser cierto, es altamente reprobable y merece castigo.

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