Alan Moore creó al mejor Joker de la historia y lo odia ¿por qué?

Esta es la razón por la que Alan Moore considera que la historia definitiva de Batman no es tan buena.

The Joker es sin duda uno de los personajes icónicos de Batman y también uno de los villanos mejor planteados en la historia de la cultura pop. Su origen difuminado por su propia locura y sus propósitos extravagantes son sólo una parte del caleidoscopio completo de su personalidad, misma que han ido construyendo, a lo largo de varias décadas, decenas de escritores de DC Comics.

Una de las versiones mejor planteadas del personaje es, sin duda, la que Alan Moore nos entregó en The Killing Joke, la que bien podría ser la historia definitiva de la batalla de amor/odio que hay entre “el caballero de la noche” y el “príncipe payaso del crimen”. Sin embargo, pese a ser una de las historias definitorias de ambos personajes, su creador la odia ¿Por qué?

(DC Comics/Brian Bolland)

La historia que cuenta The Killing Joke es violenta, profunda y hermosamente ilustrada por ‎Brian Bolland. En ella Batman quiere solucionar pacíficamente su conflicto con el Joker, pero este escapa del asilo Arkham para llevar a cabo su plan máximo: Demostrar que la justicia puede tornarse hacia la locura. Deja inválida (y viola) a Bárbara Gordon y secuestra a su padre, Jim, para montar su plan. Paralelamente se nos cuenta el “origen” del Joker. Todo terminaba con la muerte del payaso, aunque eso fue ampliamente cambiado por la editorial DC Comics para hacer de esta historia parte del canon en algunas partes, e ignorado otras más importantes.

En una entrevista con el desaparecido sitio Mania.com, y que fue recuperado por Inverse, Moore explica que el elevado peso melodramático que se le dio a los personajes, cuando no fueron creado para ellos, es una de las cosas que no le gustan de The Killing Joke. “Era demasiado desagradable, era demasiado violento físicamente”, explicaba.

“Había algunas cosas buenas al respecto, pero en términos de mi escritura, no es una de mis piezas favoritas. Si, como dije, Dios no lo quiera, alguna vez volviera a escribir un personaje como Batman, probablemente lo pondría de lleno en el tipo de “período de tipo sonriente cuando Dick Sprang lo dibujaba, y donde tenías a Ace the Bat- Hound y Bat-Mite, y Batman cebra, cuando era más tonto. Porque en ese entonces estaba lleno de imaginación e ideas juguetonas. No creo que el mundo necesite tantos vengadores psicópatas inquietantes. No sé si necesitamos alguno”, dijo Moore.

En resumen, la historia, a ojos de Moore es demasiado violenta y sexualizaba a todos los personajes, y el resultado final fue simplista. Su idea original era contar The Killing Joke en menos de 6 páginas. Quería una historia madura, más no violenta, que fuera una plática entre dos némesis que comparten mucho entre sí. Eso se nota al inicio y el final de la versión que se editó, que inicia con Batman tratando de entablar una conversación con un falso Guasón en el manicomio y el final, con el Joker contando un chiste matador a Batman bajo la lluvia (que es aquí donde se supone el murciélago termina matando al payaso). “La pareja condenada comparte una risa similar al final de la notable novela original de Jim Thompson, The Getaway”, reveló Moore.

(DC Comics/Brian Bolland)

La violencia que ocurre en La Broma Mortal es resultado de que los editores de DC no querían una historia tan densa en tan pocas páginas y Moore tuvo que hacer rellenos que fueran complicados de publicar. Y sin embargo los publicaron.

Los conceptos desarrollados por Alan Moore (y por Frank Miller en The Dark Nigth) han sido los más reutilizados por DC y Warner en sus adaptaciones cinematográficas y animadas de los últimos años, cosa que le molesta en demasía al barbón.

(DC Comics/Brian Bolland)

Para Moore, en sus propias palabras, ha sido decepcionante ver cómo sus trabajos hechos en DC, principalmente Watchmen, eran absorbidos por la “corriente principal” de la editorial (donde viven Superman, Wonder Woman y demás).

“Originalmente se había pensado como una indicación de lo que la gente podía hacer, que era nuevo. Originalmente pensé que con obras como Watchmen y Marvelman, podría decir: ‘Mira, esto es lo que puedes hacer con estos viejos conceptos obsoletos. Puedes ponerlos de cabeza. Realmente puedes despertarlos. No seas tan limitado en tu pensamiento. Usa tu imaginación’. Y, ingenuamente, esperaba que hubiera una avalancha de trabajo fresco y original por parte de personas que hicieran el suyo. Pero, como dije, estaba destinado a ser algo que liberaría los cómics. En cambio, se convirtió en este escollo masivo que los cómics realmente ni siquiera parecen llegar a este día. Han perdido gran parte de su inocencia original, y no pueden recuperar eso. Y, al parecer, están atrapados en este tipo de gueto depresivo de tristeza y psicosis”.

Como es sabido, Moore no tiene el mínimo interés en recuperar sus obras o que su nombre aparezca en alguna reedición de su trabajo o en las versiones animadas de estos (por eso es que sólo apareció el nombre de Dave Gibbons en la película de Watchmen y David Lloyd en V de Vendetta).