Mejores papeles, Papeles Geek, Tom Cruise

Para celebrar a Tom Cruise, decidimos escoger sus diez mejores papeles dentro del cine geek.

Pueden decir lo que quieran de Tom Cruise: éste es un actor esencial para la cultura de Hollywood desde los años ochenta. Claro, ha visto mejores momentos. Su declive ha sido notorio desde que dejó de ser el hombre más taquillero de Hollywood y empezó a meterse al sórdido mundo de la cienciología.

En cualquier caso, Cruise ha hecho grandes películas ñoñas. Y aquí, desde nuestra cariñosa nostálgica por viejas glorias, nos rendimos antes su talento de stuntman carismático. ¡Larga vida a nuestro salvador de realidades alternas, guerrero de invasiones alienígenas, observador de orgías decimonónicas y hombre de acción!

10. Vanilla Sky (2001)

Por: Mariana Colmenares (@buffsupertramp)

En 1997 se estrenó Abre los Ojos, una película española dirigida por Alejandro Amenábar. Al parecer, Tom Cruise quedó tan impactado con la cinta que decidió comprar los derechos, producir y actuar en la versión de Hollywood que se llamaría: Vanilla Sky. En la cinta, Penélope Cruz tuvo el mismo papel que en la versión de Amenábar. Y, a pesar de las múltiples comparaciones, es claro que Abre los Ojos es, por mucho, una cinta tremendamente superior. Sin embargo, Vanilla Sky tiene sus aciertos.

Tom Crusie le agrega dos detalles que la versión original no tiene: un soundtrack increíble acompañado de Radiohead, Paul McCartney, Sigur Rós, Peter Gabriel, R.E.M., Beach Boys, Bod Dylan y más. Y una explicación maravillosa sobre por qué el cielo era vainilla en el sueño eterno en el que prefería vivir. Además de su increíble interpretación como un magnate millonario, apuesto, carismático, sin ninguna preocupación en la vida más que la de disfrutar de sus riquezas en Nueva York, y claro una de las escenas emblemáticas de Tom Cruise a punto de entrar a operación y cantando: “What if god was one of us”.

9. Eyes Wide Shut (1999)

Por: José Pulido (@RigoMortiz)

Seamos claros, Stanley Kubrick no escoge a pelmazos para actuar en sus películas. Cuando decidió adaptar y llevar a la contemporaneidad Traumnovelle, la obra clásica de Arthur Schnitzler, el legendario director vio en Nicole Kidman y Tom Cruise (entonces pareja), al dúo perfecto para dar vida a una historia intrincada, recubierta de sensualidad y misterio que vería la luz en 1999 bajo el nombre de Eyes Wide Shut.

Llena de reminiscencias oníricas, la complejidad de la trama exige que la película sea analizada varias veces. Después de todo, trabajar con Kubrick no es tarea sencilla. En algún documental sobre Kubrick, Tom Cruise declaraba que trabajar con el director de The Shining requería mucho tesón, pues Stanley era bastante exigente. Por ejemplo, los hizo repetir una escena más de cincuenta veces hasta que quedó satisfecho con la secuencia.

Interpretar al doctor William “Bill” Harford, representó para Cruise todo un reto ya que, de acuerdo a una entrevista publicada en la revista Ciné Live: “Nunca tuve que encarnar un personaje tan introvertido. Pero eso es lo que quería Stanley. Por lo tanto, era a la vez un gran reto y una gran experiencia. Y a lo largo del rodaje, Stanley se mostró muy comprensivo conmigo, con una paciencia infinita”.

8. Jack Reacher (2012)

Por: Nicolás Ruiz (@pez_out)

El famoso personaje creado por Lee Child llegó a la pantalla grande de la mano del hombre que encarnó al nuevo Ethan Hunt. Los personajes tienen paralelismos y viven en un mundo similar de proezas físicas y peligros internacionales. Pero también tienen sus diferencias y Cruise supo manejarlas con perfectos matices. A Reacher lo describen como “Half-Rimbaud, Half-Rambo” y tiene una mezcla peculiar de despreocupación elegante con propensión a la violencia.

En esta cinta, Cruise logra muy bien mostrar la comodidad necesaria de los jeans y la proeza física de los golpes en cantina. Un perfecto papel para Cruise que despierta, en una nueva mezcla agresiva, el abandonado género de la policiaca americana después del noir.

Además, no podíamos dejar afuera la coincidencia única, por el amor del señor, de Tom Cruise disparándole en la cabeza a Werner Herzog. Imperdible.

7. War of the Worlds (2005)

Por: Nicolás Ruiz (@pez_out)

La adaptación de Steven Spielberg del gran clásico de H. G. Wells tiene muchos errores y cae en constantes complacencias. De cualquier manera, es la mejor adaptación moderna de ese gran clásico. Y tiene todo lo que le gusta a Spielberg: buena acción, actuaciones entregadas y, claro, un trasfondo de drama familiar. Cruise logra ser lo suficientemente identificable y entrañable sin dejar de convertirse en un inadvertido héroe de acción que salva, con torpeza humana, a su condenada familia.

Y, si el final de la película sigue siendo frecuentemente cuestionado, nos queda el placer de ver una cinta de Spielberg sobre extraterrestres en la que no hay amor, comprensión o comunicación. Éste es un Spielberg casi tan oscuro como el de I.A. y eso siempre se agradece. Aquí el valor de la vida humana, como en todo Spielberg, está en la unión familiar, en el amor al planeta y en la nuestra dependencia de los organismos más pequeños de la tierra. Más que una historia heróica, ésta es una historia de humildad. Un concepto que, extrañamente, funciona perfecto con Tom Cruise por la gran magia de uno de los más icónicos directores geek de nuestros tiempos.

6. Legend (1985)

Por: Sergio Hidalgo (@zerxhidalgo)

Si la primera referencia que tenías de Tom Cruise era The Outsiders, ese infravalorado proyecto que –antecediendo a The Expendables– unió a futuras estrellas de los ochenta como Ralph Macchio, Matt Dillon, Patrick Swayze, Rob Lowe, Emilio Estévez y el mismo Cruise, verlo en Legend era para no reconocerlo. De ser un patán con un diente roto se transformó en un cuasi príncipe azul de un reino encantado sacado de alguna película de Disney fusionada con El Señor de los Anillos (en más de un sentido esa era la intención de Ridley Scott con la película).

Si bien la trama de la cinta no es nada complicada, este cuento de hadas de bajo presupuesto (que incluso recurre demasiado a tomas cerradas para no evidenciar que casi todo se grabó en sets) contó con diseños de personajes del gran Alan Lee (el ilustrador de los libros de J. R. R. Tolkien y diseñador de personajes de la mayoría de las películas de Peter Jackson) y maquillaje del enorme Rob Bottin, el creador de las criaturas de The Howling y The Thing.

Si ya con lo anterior Legend es una ñoñada imprescindible para todo fan del cine fantástico, no está de más recordar que lo más icónico de la película es la encarnación del mal a la que da vida Tim Curry (que se volvió parte de las pesadillas de muchos niños antes de IT), que se come con su presencia y actuación al joven Cruise.

5. Tropic Thunder (2008)

Por: Edgar Olivares (@robotdice)

He de confesar que cuando vi Tropic Thunder en el cine, en aquel lejano 2008, no me di cuenta que Les Grossman era interpretado por Tom Cruise. Será que estaba distraído riéndome o muy metido en la historia de los actores tratando de salir de la guerra. Pero si hemos de ser sinceros, no me di cuenta porque Les Grossman es por mucho mi personaje favorito de la película. Cada escena en la que sale es una joya repleta de hilarante maldad; sus acciones están llenas de un humor que no es tal y eso es algo que definitivamente no esperaba de un actor como Cruise.

Podríamos decir que Les Grossman es el villano de la cinta (no la guerra) tanto que pone en jaque a los “malos” con una simple llamada telefónica. Pero no es un antagonista que podamos encasillar, pues su objetivo es que “las cosas se hagan”; una parodia de los productores de Hollywood que Tom Cruise conoce tan bien y que, por eso, logra interpretar de manera memorable.

Por aquellos años, el actor había dejado de ser tan rentable como en antaño y necesitaba algo que reencendiera la chispa de su carrera (y que hiciera a las personas no relacionar su nombre con la cienciología). Tropic Thunder fue esa película: le ayudó a demostrar que podía hacer reír a la gente y burlarse de sí mismo; que no era un actor plano sonriendo siempre de la misma forma y que cabían, en él, muchos más matices.

4. Edge of Tomorrow (2014)

Por: Nicolás Ruiz (@pez_out)

No es fácil hacer una película de viajes en el tiempo y no es fácil adaptar una popular novela japonesa. Y Edge of Tomorrow logró trasladar de manera excelente la gran novela corta de Sakurasaka a la pantalla grande. Convirtió una gran trama de acción en una espectacular película de guerra que reflexiona, entre Verdun y Normandía, sobre las grandes batallas de la humanidad. El problema de la cinta, claro, es ese final tan mediocre que destroza completamente, con sed de productores, una gran película.

De cualquier manera, la gran actuación de Tom Cruise en un personaje que le quedó como anillo al dedo, que logró una gran química con Emily Blunt y que nos hizo olvidar el bodrio que fue Oblivion, es memorable. Así, a pesar de sus torpezas, éste es uno de los grandes papeles geek de Cruise y una buena cinta que, por poco, se volvió en un excelente clásico de culto.

3. Interview With the Vampire (1994)

Por: José Pulido (@RigoMortiz)

Interview With the Vampire de Anne Rice vino a reinventar la imagen clásica que teníamos del vampiro. Se trata de seres que, más allá de vivir una lánguida existencia entre las sombras, se reinventan a través de los siglos, preguntándose constantemente por su constitución primaria como seres de la oscuridad. En medio de esta renovación del género, Neil Jordan (The Company of Wolves, Breakfast on Pluton), adaptó la primera de las crónicas vampíricas y depositó en Brad Pitt, Antonio Banderas y Tom Cruise, la estafeta de los vampiros Louis, Armand y Lestat, respectivamente, en 1994.

Desde luego, no sólo se trataba de los jóvenes icónicos de la belleza del cine de la época, sino que los tres conjugaban sensualidad y destreza histriónica, dotes necesarios para ser un ser de oscuridad. Mientras que Armand representaba la falta de entendimiento entre siglos anteriores y el siglo XX, Louis era el vampiro que se caracterizaba por vivir en una eterna crisis por no terminar de aceptar su constitución monstruosa. Por su parte, Tom Cruise encarnaba la imagen del vampiro cínico, divertido, dotado de una maldad peculiar que agradaba a más de uno.

La característica risa burlona que imprimió Cruise al papel y el comportamiento libertino y desfachatado (no hay que olvidar la secuencia donde aparece bailando con un cadáver) dotaron a Lestat de un halo especial de entre todos los vampiros. Desafortunadamente, años después llegaría Stuart Townsend a interpretar el papel en la pésima Queen of the Damned –que combinaba dos libros de raíz Lestat the Vampire y el libro que prestó nombre al filme– para que el Lestat de Townsend pasara sin pena ni gloria al cajón de los recuerdos.

2. Minority Report (2002)

Por: Nicolás Ruiz (@pez_out)

Minority Report es una gran adaptación. Porque no se trata aquí de una de las novelas seminales de Philip K. Dick que han pasado al cine (como Do Androids Dream of Electric Sheep? o A Scanner Darkly) sino de un cuento corto adaptado. Si Ridley Scott cambió por completo el punto de la novela original en Blade Runner, Spielberg, aquí, intentó ampliar el alcance del cuento dejando intacto el aspecto de la decisión ética de Anthony Burgess al final de la película en un gran momento que protagoniza, con su característico temple, el legendario Max Von Sidow. Además, Spielberg dota de una verdadera personalidad al torturado detective Anderton. Y Cruise acepta el reto haciendo, con este personaje complejo, uno de los mejores papeles de toda su carrera.

Aquí, de nuevo, el actor se ve sometido a un duro régimen de acción y cae como pez en el agua. Pero, además, tiene que rendir una angustiante actuación en torno a la culpa, el deseo de venganza, la empatía y la adicción. El resultado es algo absolutamente fresco que tiene todos los elementos de la gran ciencia ficción paranóica de K. Dick trabajados para un público más actual. En un momento crucial, después de los atentados del 2001 en Nueva York, la premisa de un estado preconsciente y policiaco se convirtieron en una necesidad para la cultura popular americana. Y esta gran representación de Cruise logra, absolutamente, ese cometido empático.

1. Mission: Impossible (1996)

Por: Sergio Hidalgo (@zerxhidalgo)

El primer intento serio de Tom Cruise por volverse una estrella de acción llegó con el remake de Mission: Impossible, que si bien era completamente diferente a la serie que veíamos en las noches por Canal 4 (o a veces en el 5), era un buen intento por modernizar el entonces alicaído género de espías. Las aventuras de Ethan Hunt ahora forman parte importante del subgénero y, por lo menos, cada una de las cintas de la franquicia incluye una escena de acción memorable, que casi siempre sube el listón de lo que esperamos en el cine de espías.

Si alguien duda de la importancia de este papel, sólo busquen las incontables parodias que se le han hecho: Ethan Hunt, confundido o colgando de un techo, se convirtió en el paradigma mismo del espionaje estadounidense.

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