Aunque muchos puedan burlarse cuando sus hamsters caminan en su rueda sin ningún sentido aparente, un estudio reciente señala que no hay diferencia entre eso y las personas que se suben a una caminadora para ejercitarse o quienes corren un maratón.

Investigadores de la Universidad de Leiden en Holanda, descubrieron que el ejercicio de correr es el favorito de los roedores y que no tiene nada que ver con que estén en cautiverio o  no. La neurofisióloga Johanna Meijer llevó a cabo un sencillo experimento en su jardín: colocó un plato con chocolate y otras delicias para atraer a los animales y muy cerca, una rueda de ejercicios.

Con ayuda de una cámara equipada con visión nocturna, la científica pudo documentar cómo diferentes roedores se acercaban a comer e inmediatamente después se subían a la rueda para ejercitarse (pudiendo simplemente correr de ahí par alejarse). Lo interesante es que este comportamiento se repitió en otras especies de roedores como las musarañas. La investigadora señala que incluso hubo ocasiones en que los animales se peleaban por su turno en la rueda.

hammwheel3

El 88% de las ocasiones en que se activaba la rueda era a causa de ratones que pasaban entre 1 y 18 minutos haciendo ejercicio, otros animales como ranas y babosas también se subieron, pero se bajaban al poco tiempo.

Este descubrimiento fue publicado y revisado por  la comunidad científica alrededor del mundo, que finalmente ha dado su visto bueno al experimento. Marc Bekoff,  profesor en la Universidad de Colorado y miembro activo en el movimiento de bienestar animal, está de acuerdo en que utilizar la rueda es una actividad voluntaria en estos animales, aunque aquellos en cautiverio lo hacen más para liberar el estrés que les produce estar encerrados.

hammwheel2

Según la doctora Mejioer, existe una motivación intrínseca en los organismos para ser activos, tal vez un mecanismo de supervivencia. Después de todo, la  actividad física disminuye el riesgo de contraer varias enfermedades de la vida moderna.

Esto no es una sorpresa para Huda Akil, investigador de los sistemas de recompensa y co-director del Instituto Molecular y Neurociencia del Comportamiento de la Universidad de Michigan, ya que los humanos estamos diseñados para recibir sentimientos de satisfacción cada vez que nos movemos. Según él, basta ver a los niños jugar en un parque, ellos corren corren y corren.

Tal vez deberíamos aprender algo de estos animales y hacer por lo menos los 18 minutos que los ratones en libertad hacen, o si se sienten muy estresados, tomen en cuenta que algunos roedores en cautiverio corren hasta 5 kilómetros en una noche.

* Foto de portada de Sualk61

vía The New York Times

fuente Royal Society Publishing

temas