¿Por qué la sonda OSIRIS-Rex traerá material del asteroide Bennu a la Tierra?

Ayer la misión OSIRIS-Rex consiguió aterrizar en el asteroide Bennu, pero ¿con qué objetivo?
Fuente: NASA

Después de más de 10 años en el desarrollo de la misión OSIRIS-REx y cuatro años desde el lanzamiento de la nave espacial, el día de ayer alrededor de las 18:12 horas, la NASA consiguió tomar un pequeño fragmento del asteroide Bennu. La muestra del material no llegará a la Tierra sino hasta 2023, pero entonces ¿por qué esperar tanto tiempo para una pequeña muestra de polvo? Por una simple razón: son cápsulas del tiempo que podrían esconder grandes secretos del inicio del sistema solar.

Según han explicado algunos de los científicos detrás de la misión OSIRIS-REx, la principal razón por la que la NASA se ha tomado tantas molestias por conseguir algunas muestra de un simple asteroide, es porque son más que simples. “Es como probar los ingredientes originales para hacer planetas”, dijo Richard Binzel, astrónomo del Instituto de Tecnología de Massachusetts.

(NatGeo)

Pero seguro también te preguntarás: ¿para qué interceptar un asteroide a 200 millones de millas de la Tierra? Si bien los científicos han podido estudiar los asteroides que caen a la Tierra, al ser alterado tras su paso por la atmósfera impide conocerlos con exactitud, ya que incluso ni siquiera logran sobrevivir. La química del Bennu está inalterada y su cercanía con la Tierra también permite que estudiarlo sea una posibilidad, pues por lo regular la mayoría de los asteroides suelen encontrarse a distancias imposibles. Uno de los intereses de los científicos es estudiar la posibilidad de que algún día Bennu pueda impactarse contra la Tierra y tratar de comprender cómo podrían controlar la situación y analizar las medidas para redirigir asteroides. Y tal y como explican en Mashable, para ello se requiere “saber de qué están hechos”.

La misión se puede resumir en el mismo nombre de la misión “OSIRIS-REx”: “O”, significa orígenes; la “S”, por seguridad; “RI”, por la identificación de recursos, ya que la misión también está destinada a estudiar la posibilidad de que algún día los asteroides puedan ser utilizados como recursos viables para los viajes espaciales. En el futuro, el astrofísico del Observatorio Astrofísico Smithsonian, Martin Elvis, espera que puedan ser extraídos combustible de los asteroides para usarlos en viajes más largos a través del espacio.

La misión OSRIS-REx no es la última que planea lanzar la NASA. En agosto de 2022 será lanzada una misión al asteroide metálico Psyche, mientras que en octubre de 2021 se llevará a cabo Lucy, una misión que explorará algunos asteroides cerca de Júpiter. En sintonía con la misión OSIRIS, existen dos misiones japonesas: la Hayabusa y Hayabusa2, esta última concluirá su viaje en la Tierra en diciembre.