Para poder reconstruir el genoma de la bacteria causante de la plaga conocida como Peste Negra, un grupo de científicos tuvo que analizar cadáveres antiguos y usar restos de ADN encontrado en los dientes.

La Peste Negra ha sido la peor plaga en la historia de la humanidad. Se estima que, durante el siglo XIV, fue causante de la muerte de 25 millones de personas tan solo en Europa, correspondiente a un tercio de la población del continente en aquel entonces,  y 60 millones víctimas más en Asia.

Aparentemente la Peste Negra no tenía una relación directa con la Plaga de Justiniano, ocurrida 900 años antes, la otra gran peste de la historia de Europa. Pero, de acuerdo con una nueva investigación que reconstruyó el genoma de la bacteria responsable de la plaga que asoló Europa en el siglo VI, las dos pandemias más letales de la historia fueron causadas por cepas de la misma plaga.

Para la reconstrucción del genoma de la bacteria letal más antigua que se conoce, los investigadores necesitaron pequeños trozos de ADN encontrados en los dientes de dos víctimas alemanas de la Plaga de Justiniano. La investigación arrojó que la responsable de la plaga fue la cepa bacteriana Yersinia pestis, el mismo agente patógeno responsable de la Peste Negra que asoló la Europa medieval. Las dos plagas se expandieron gracias a los ratones.

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La Plaga de Justiniano asoló Europa durante el siglo VI

Tom Gilbert, profesor del Museo de Historia Natural de Dinamarca, escribió parte de la investigación, en la que apunta:

“El informe demuestra que la plaga ha saltado de los roedores a los humanos en varias ocasiones de la historia. Eso demuestra que el contagio no es tan difícil de darse y que no fue una terrible casualidad. Los seres humanos están infringiendo cada vez más los territorios de los roedores, por lo que es sólo una cuestión de tiempo antes de que tengamos una mayor exposición a ellos y a sus enfermedades.”

A pesar del panorama terrible pintado por Gilbert,  Hendrik Poinar, director de la investigación, señala que de volver a darse un brote de esta pandemia, sus efectos serían menores:

 “La peste es algo cíclico, que va a seguir ocurriendo, pero los antibióticos de hoy en día deben ser capaces de detenerla.”

Poinar advirtió que el verdadero peligro sería si la plaga se transforma o es modificada para ser aerotransportada, debido a que si la bacteria llega a los pulmones y sus efectos se esparcen por la tos, sería mucho más difícil de controlar. Ese tipo de plaga podría ser mortal para el infectado en tan sólo 24 horas.

Aproximadamente 200 especies de roedores actuales son portadores de la peste y, potencialmente, podrían infectar a otros animales o a los seres humanos.

vía Bay News

fuente The Lancet

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