Foto: LWYang.

Las autoridades chinas pusieron en alerta roja a la capital.

La semana pasada comenzó con la noticia de que el norte de China tenía una nube de contaminación con una superficie superior a la extensión territorial de España. Hoy vuelven a hacer noticia.

Después de cumplir tres días seguidos de tener la contaminación encima de 300 microgramos de PM 2.5 por metro cúbico, finalmente las autoridades decidieron tomar medidas drásticas al respecto. Esta cifra significa que el aire que estaban respirando los habitantes de la ciudad capitalina es 12 veces más de lo que la OMS considera seguro respirar durante 24 horas.

El domingo 29 de noviembre, los niveles de contaminación en la ciudad llegaron a los 429 microgramos por metro cúbico. Por otro lado, en la ciudad de Shenyang, hace un mes, se alcanzaron los 1,200 microgramos por metro cúbico. En esta segunda ciudad fue la primera vez que se levantó la alerta. En Pekín, con esta alerta roja, es la primera vez que se toma una medida así.

La alerta roja, que se pondrá en efecto mañana, martes 8 de diciembre, es una medida que las autoridades no se toman a la ligera. Declararla implica un fuerte golpe a la economía de la ciudad, puesto que las medidas que se toman para reducir drásticamente la contaminación incluyen parar construcciones, reducir a la mitad el número de autos que puedan circular y cerrar escuelas.

Parece que esta medida podría funcionar, pues hoy en la mañana se detectó un descenso de PM 2.5. La cifra bajo de 300 a 274 microgramos por metro cúbico. Pero si la contaminación sigue siendo así de grave, Greenpeace y la Universidad de Pekín estiman que 250,00 personas podrían fallecer prematuramente, por complicaciones de salud debido al aire contaminado.

fuente Wall Street Journal

temas