Un equipo de la Universidad de Zurich desarrolló un método para fotografiar proteínas.

Fotografiar una proteína no es una cosa sencilla. Hasta hace poco las técnicas para hacer capturas de una proteína no eran muy adecuadas, pues estas son capaces de destruir las moléculas. Esto es porque cuando se hace una imagen se utilizan rayos X o microscopía de electrones de alta energía que dañan a la proteína. Además se complican las cosas porque es muy difícil hacer que estas moléculas estén quietas. Así no pueden capturar completa o adecuadamente a la molécula.

Ahora las cosas parecen estar cambiando, pues un equipo de científicos de la Universidad de Zurich, Suiza, dirigidos por Jean-Nicolas Longchamp, desarrollaron una técnica para fotografiar las proteínas sin dañarlas.

Este nuevo método desarrollado por Longchamp y sus colegas se basa en el grafeno, una versión ultra delgada del carbono. Los científicos colocan una solución de proteínas sobre una lámina de grafeno, lo cual evita que las proteínas se muevan. Luego se coloca debajo de un microscopio holográfico de electrones, el cual usa la interferencia de patrones entre electrones para producir la imagen.

Así se ven estas fotografías:

proteinas fotografiadas
La primera línea (a) son fotografías de la proteína en el grafeno. Las segundas (b) son reconstrucciones de la imagen. La (c) tercera son modelos de las proteínas generados con información adquirida a través de cristalografía de rayos X.

“¿De qué sirve fotografiar una proteína?”, preguntarán algunos. Pues resulta importante porque estas imágenes pueden ayudar a conocer más sobre la estructura, lo que puede ayudar a entender ciertas enfermedades donde las proteínas y sus estructuras fallan, como es el caso del Alzheimer. Ahora Longchamp y su equipo esperan que esto de pie a la investigación de nuevos tratamientos médicos.

vía New Scientist

fuente Cornell University Library

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