Un equipo de investigación presentó sus avances en el desarrollo de una vacuna que ataca el VIS (Virus de Inmunodeficiencia en Simios), un virus animal muy similar al VIH. Se espera que, con el transcurso del desarrollo de la vacuna, se pueda diseñar una versión para humanos.

El VIS es un pariente cercano de VIH que infectan a diversos primates no humanos, como los chimpancés o diversas variedades de monos. A diferencia del VIH, este virus generalmente no causa síntomas visibles en sus portadores, excepto cuando se da una cruza entre especies. En estos últimos casos, la sintomatología de los simios es muy similar a la que padecen los humanos infectados por el VIH, debilitando los glóbulos blancos de sus portadores, volviéndolos presas fáciles de otras enfermedades.

La nueva vacuna en contra del VIS ayuda a fortalecer los glóbulos blancos de los simios, produciendo un nuevo y fortificado glóbulo, al que han llamado CD8+, el cual impide que el virus infecte las células de su cuerpo.  Las primeras pruebas realizadas en los simios vacunados indicaban que los sujetos de control estaban protegidos en contra de los efectos del VIS.  La versión oral de la vacuna, además de ser mucho más fácil de administrar, resultó ser más eficaz que la aplicación vaginal o rectal del mismo tratamiento. Las inyecciones fueron la forma de administración que presentó el menor índice de eficacia.

El tratamiento oral es el más efectivo en contra del VIS
El tratamiento oral es el más efectivo en contra del VIS Foto: Smithsonians National Zoo

Los desarrolladores de la vacuna, encabezados por el inmunólogo, Jean-Marie Andrieu, indicaron que la vacuna nació después de que el equipo de desarrollo pensó que era una buena idea atacar al virus de una manera diferente a como normalmente se combate al VIH, suprimiendo la respuesta del virus usando un método que normalmente se utiliza para combatir la tuberculosis.

De los 29 monos que recibieron la vacuna, 15 lograron tener una protección completa y de larga duración en contra del VIS. Durante el experimento se descubrió que, cuando a los monos vacunados se les administraba un anti-retroviral, es decir el tratamiento que normalmente se usa para combatir el VIS, la protección por CD8+ desaparecía y los monos eran susceptibles a contagiarse del virus, pero en cuanto el medicamento salía de su cuerpo, la protección regresaba.

Actualmente ya se están comenzando a planear las primeras pruebas con el tratamiento en humanos. De resultar exitosas, podrían significar el adiós de los anti-retrovirales en el tratamiento en contra del VIH, lo cual impactaría de manera negativa a las farmacéuticas que actualmente venden los tratamientos aceptados en contra del virus.

* Foto de portada: Maureen Sill

vía Ifl Science

fuente Frontiers in Immunology

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