Han pasado quince años desde que el primer componente de la Estación Espacial Internacional (EEI) fue lanzado. El módulo ruso Zarya fue el primero en partir un 20 de noviembre de 1998 y a éste se han sumado el módulo estadounidense Unity el mismo año, los módulos Columbus y Kibo (europeo y japonés respectivamente) en 2008, y el módulo italiano Leonardo en 2011.

Con todos estos componentes y los paneles solares, la EEI tiene unas dimensiones de 109 metros, algo parecido a lo de un campo de futbol americano . Sus interiores son más amplios que una casa con seis habitaciones y pesa alrededor de 500 toneladas. Se encuentra a una altura de más de 400 km sobre la Tierra, y orbita a una velocidad promedio de 27,700 km/h.

Algunos de ustedes seguramente estarán pensando, “quince años y unas dimensiones brutales, muy bien, ¿pero para qué sirven?”. En pocas palabras, la EEI es un laboratorio gigantesco que realiza experimentos en micro gravedad. Tales experimentos se reparten entre investigaciones sobre el cuerpo humano, vida vegetal, ciencias de la Tierra, astrofísica y tecnología. Entre los beneficios para la humanidad más palpables se encuentran el diagnóstico a distancia, los avances en cirugía robótica, la tecnología para obtener agua potable en lugares remotos y los miles de eventos educativos transmitidos a todo el mundo.

EEI-02

Muchos científicos y astronautas han pisado la EEI y aportado grandes logros con su trabajo. Pero por más que sea un privilegio vivir en la EEI durante un tiempo, no es tan glamoroso como suena.

Prueba de ello son los video grabados por los propios astronautas, los cuales muestran la experiencia de vivir en confinamiento a gravedad cero. Tareas tan triviales como ir al baño o lavarse los dientes, se convierten en algo mucho más complejo en el espacio, tal y como nos lo dejan ver a continuación los astronautas Suni Williams y Chris Hadfield.

Probablemente algunos aficionados a las conspiraciones crean que esta estación sólo existe en nuestra imaginación y en un estudio hollywoodense, pero no es así. Para que se convenzan, les dejamos un video en vivo para que sigan todas las vicisitudes de la EEI.

Pero si esto no les parece suficiente, en esta página pueden ubicar el momento y el punto celeste en donde pasará la EEI sobre la Tierra, por lo que podrás verla con tus propios ojos desde tu país. En Méxic0, por ejemplo, podrá verse el próximo sábado 30 de noviembre.

La EEI representa un esfuerzo conjunto de la humanidad por tener un centro de investigaciones orbitando la Tierra. Los recursos y el trabajo que se necesitan para mantenerlo en órbita demuestran que el esfuerzo en conjunto puede crear proyectos impresionantes. Las cinco agencias espaciales involucradas dan un ejemplo diario de dedicación y curiosidad científica.

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