Hasta ahora sólo se suponía la existencia de materia entre dos galaxias, pero por fin un grupo de investigadores ha logrado demostrar su existencia.

Hasta el día de hoy no teníamos constancia de que la mayor parte de la materia que compone el universo existiera de verdad, pero ahora un grupo de científicos del Instituto de Astrofísica Espacial de Orsay (Francia) y de la Universidad de Edimburgo (Escocia), finalmente ha logrado captar este tipo de materia.

Suena complicado y difícil de creer, pero vayamos por partes. La mitad de la materia que existe en nuestro universo está compuesta por sutiles hebras de gas entre las galaxias conocida como bariones: partículas subatómicas formadas por tres quarks. El problema es que la existencia de materia bariónica entre las galaxias era una sospecha porque no había ningún instrumento capaz de enfocar la zona del espacio existente entre dos galaxias para conocer qué hay en ese punto.

¿Cómo se sabía de su existencia si nunca la habían visto? Hasta el momento, se sabía de la materia bariónica gracias a cálculos y puras especulaciones de los astrofísicos, pero gracias al concepto conocido como efecto Sunyaev-Zel’dovich, los investigadores lograron captar su existencia.

El efecto Sunyaev-Zel’dovich es, según la Wikipedia:

“Es el resultado de la interacción de la radiación de fondo, con electrones libres a una temperatura mayor a la de su entorno. Esta interacción se da en las grandes estructuras del universo como los supercúmulos o cúmulos galácticos. Teniendo como resultado neto un corrimiento al azul en el espectro del CMB.”

En otras palabras, cuando la luz residual del Bing-Bang atraviesa nubes de gas, toca algunos de sus electrones creando un ligero brillo en la radiación de fondo de microondas. La técnica Sunyaev-Zel’dovich es tan importante que en 2015 la sonda Planck consiguió construir un mapa de la materia del universo gracias a esta técnica, pero incluso así, los delgados filamentos de bariones resultaban imperceptibles.

La barra de colores indica la magnitud del efecto SZ a través del parámetro y adimensional, que está relacionado con la presión del gas ionizado. Es decir, los puntos iluminados son materia bariónica.

Entonces, lo que este grupo de científicos hizo fue superponer los datos de Planck en 1,260,000 pares de galaxias como si se tratara de poner varias exposiciones del negativo de una foto sobre otros para realzar la poca luz que existe. Esta técnica permitió contemplar por primera vez la mitad de la materia del universo que no conocíamos y, por si fuera poco, descubrir que las hebras de bariones son seis veces más densas de lo que se pensaba hasta ahora.

vía New Scientist

fuente Cornell University Library

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