Investigadores del Caltech afirman que es más difícil demostrar que no existe a comprobar su existencia.

Hace poco más de una década nos quedamos sin un planeta en el sistema solar. No fue a causa de un desastre astronómico que Plutón dejara de ser planeta, fue un comité científico terrestre el que lo desapareció. Desde entonces Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno son los únicos que gozan de esa categoría, aunque es probable que no sean los únicos planetas que giran en torno al Sol.

Nuevas evidencias científicas sostienen que es muy probable que exista un noveno planeta en nuestro sistema solar. Y los astrónomos están decididos a encontrarlo. Konstantin Batygin, astrofísico del planetario del Instituto Tecnológico de California (Caltech), explica que si el llamado “Planeta Nueve” no existiera, sería muy complicado explicar las órbitas de algunos objetos de nuestro sistema planetario.

“Ahora hay cinco líneas de evidencia observacional que apuntan a la existencia del Planeta Nueve. De repente, tendrías cinco rompecabezas diferentes y debes encontrar cinco teorías diferentes para explicarlas”, resaltó.

La hipótesis dicta que este Planeta Nueve es aproximadamente 10 veces más grande que la Tierra y se ubica en un lejano y oscuro lugar del sistema solar. Tan lejos que su elipse alrededor del sol pasa 20 veces más lejos de la estrella que la de Neptuno.

En 2016, Batygin en colaboración con el astrónomo Mike Brown, publicaron un estudio en el que examinaban las órbitas elípticas de seis objetos conocidos que habitaban en el cinturón de Kuiper, una región de astros helados que se extiende desde Neptuno hacia el espacio exterior. Sus descubrimientos revelaron que todos esos objetos del Cinturón de Kuiper tienen órbitas elípticas que apuntan en la misma dirección y que todas se inclinan unos 30 grados “hacia abajo” en comparación con el plano en el que los ocho planetas oficiales rodean al Sol. Y el azar no parece ser la respuesta a este fenómeno.

Un estudio posterior, a cargo de su compañera de Caltech, Elizabeth Bailey, arrojó nuevas evidencias de la existencia de este noveno planeta. Su equipo demostró que la influencia del Planeta Nueve podría haber inclinado los planetas de nuestro sistema solar, lo que explicaría por qué la zona en la que los ocho planetas principales orbitan el sol está inclinada alrededor de 6 grados en comparación con el ecuador del Sol.

“”Durante largos períodos de tiempo, el Planeta 9 hará que todo el sistema solar avance o se tambalee, igual que una cima sobre una mesa“”, explicó Batygin.

Por último, los científicos afirman que la presencia de este planeta gigante podría explicar por qué los objetos del Cinturón de Kuiper giran en dirección opuesta al resto del sistema solar.
Elizabeth Bailey argumenta que “Ningún otro modelo puede explicar la rareza de estas órbitas de alta inclinación” y que el Planeta 9 proporcionaría el escenario ideal para que todo esto fuera posible.

Ahora, los investigadores planean usar el telescopio Subaru del Observatorio Mauna Kea, en Hawai, para encontrarlo y luego ubicar su origen en el universo.

fuente NASA

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