La fusión nuclear es el futuro más prometedor para resolver los problemas energéticos.

Hoy se conmemoran los 30 años de la catástrofe de Chernobyl. Ante la memoria de tan histórico accidente, es bueno saber que existe una fuente alternativa a la fisión nuclear, que si llega a ser una realidad, supondría el fin de los estragos por la energía.

El día de hoy se dio la noticia de que China recibió una antena de calentamiento resonante ciclotrón iónico (CRCI) manufacturada por la Academia de Ciencias de China (ACC) y entregada por la Comisión de Energías Alternativas y Energía Atómica de Francia (CAEAF).

¿Y esto de qué sirve? Pues la CRCI se aprovechará para calentar plasma, algo esencial para que la fusión nuclear sea posible.

La fusión nuclear es una alternativa energética limpia, segura y prácticamente inagotable. Desde los años 80 existe la cooperación entre el Instituto de Física del Plasma de la ACC y el Instituto para la Investigación de Fusión Magnética de la CAEAF para encontrar la manera de hacer real esta reacción, sin embargo, no son los únicos buscándola.

El año pasado el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) desarrolló unos imanes superconductores llamados REBCO para ARC, un reactor que promete más que otros en el mundo. Esto es porque es mucho más potente que la mayoría de los otros reactores, cuyo problema es que en la reacción consumen más energía de la que generan. El ARC genera 10 veces más energía y es más pequeño que el reactor ITER, que se encuentra en Francia.

MIT-ARC
El reactor ARC de MIT.

Ahora, se preguntarán en qué consiste la fusión nuclear. Esta es donde se fuerza a dos núcleos atómicos para formar uno más pesado, y ahí se genera una cantidad de energía impresionante. Esta reacción se logró cuando se hizo la bomba de hidrógeno. También es lo que ocurre en el sol para que este genere la energía que emite.

Por supuesto que no podemos hacer literalmente un sol… Pero sí podemos recrear la reacción. Es por eso que existe el planteamiento de la fusión nuclear, el cual nos permitiría hacer una realidad una fuente de energía “infinita”. Esta teoría se refiere a la capacidad de hacer energía a través de la unión de núcleos atómicos en condiciones ideales, en este caso, generadas por el hombre.

Para lograr esto, los científicos deben calentar y presurizar a los átomos hasta que alcancen el estado de plasma. Esta reacción, en algunos experimentos, alcanza 10 veces la temperatura del sol, y es ahí donde entra en juego el magnetismo. Los imanes se aprovechan para contener en un espacio controlado a la reacción.

Además del planteamiento de la fusión nuclear como fuente de energía alternativa, existe la fusión fría. Desde 1989 se planteó esta teoría, pues fue cuando Martin Fleischmann y Stanley Pons sembraron la idea con un experimento con el paladio deuterado. Sin embargo, el experimento, no fue replicable, es decir, la teoría fue refutada por la comunidad científica. Lo que pasó con este planteamiento fue que se descubrió que los datos que reportaban los dos científicos eran erróneos. Desde entonces se cree que esta teoría no es posible, pero de ser real, sería el “Santo Grial de la ciencia”. Pero eso es tema para otro día…

fleischmann y pons
Pons y Fleischmann hablando en una conferencia de prensa.

Regresando a la fusión nuclear, no es que no puedan encontrar la manera de replicarla, sino que no se ha hallado la manera ni desarrollado la tecnología para que la energía que se consiga sea superior a la energía que se invierte en estas reacciones. Además, sólo fabricar las piezas necesarias para construirlos son una inversión de millones de dólares que tal vez ni siquiera lleven al resultado deseado. Sin embargo, avances como el reactor ARC del MIT, así como el Tokamak, uno ruso en el cual el instituto de Massachusetts se basó para hacer su reactor, o la CRCI de la alianza china y francesa, son pequeños pasos que podrían ser anuncio de que estamos cerca de que esta fuente energética sea una realidad.

Algo que hay que considerar es que desde hace décadas se ha hablado de que “dentro de 10 años” la fusión nuclear (sostenida) será una realidad. Si bien hoy se dice que estamos más cerca que nunca todavía no podemos decir cuándo será posible.

Foto: Matti Paavonen.
Chernobyl, un sarcófago radioactivo. Foto: Matti Paavonen.

¿Por qué es importante recordar la fusión nuclear? Pues, Chernobyl no ha sido la única catástrofe. Tan sólo en marzo del 2011, tras el tsunami en Japón, la planta nuclear de Fukushima sufrió un accidente donde los edificios de los reactores nucleares fallaron y resultaron en una fuga de radiación que afectó a la región inmediata. El problema, entonces, con reactores nucleares como los de Chernobyl y el de Fukushima es que, si bien nos aportan una cantidad de energía impresionante, se basan en la fisión nuclear. Esta, a diferencia de la fusión, consiste en separar el núcleo de un átomo para liberar energía en forma de radiación. Cuando se sale de control, los resultados son como lo que se vio en la ciudad ucraniana y sus alrededores hace 30 años.

Si las mentes científicas llegan a encontrar el modo de que la fusión nuclear sea verdaderamente aplicable, las plantas construidas con esta tecnología nos darían energía de una manera más segura (los residuos nucleares desaparecerían) y tendríamos un medio más limpio para nuestras necesidades. Por si fuera poco la fusión nulear da pie a una fuente de energía “infinita”.

Pero bueno, si bien dicen que en una década será una realidad, no nos queda más que revisar como va este trabajo en 10 años.

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